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Hoy cumplo 7 años siendo doblonera.7

Otras veces lo he celebrado trayendo tarta.
Y alegrándome.
Y sintiéndome afortunada de tener trabajo de lo mío.

Hoy no, hoy mandaría a varios a la mierda.

Me encanta mi trabajo, Creo que lo hago bien y que tengo don de gentes usuarios.

Pero en las empresas, por mucho equipo y bienestar que te quieran vender, lo que importan son los números. Siempre he sido consciente de ello, no os creáis que me he dado cuenta ahora.

Pero claro, trabajo en una empresa en la que, en muchos aspectos, cuidan al empleado y le inculcan frases motivadoras, principios de empresa, posibilidad de cogerte un año extra de excedencia maternal y volver y que no se inventen nada para tirarte, jornada reducida, viajes para los veteranos y eventos como la fiesta de verano y la de Navidad…Y valores Dobloneros. Escritos en las paredes.

Y claro, así todo es más bonito. Crea buen rollo sin llegar a ser una secta. Por supuesto, siempre hay contras, como en cualquier curro, pero yo tengo tenía bastantes pros:

  • Vivo a 15 minutos en coche desde la puerta de casa a la silla de la oficina
  • Horario perfecto para mi problema con el sueño: de 10 a 19 h.
  • Puedo coger vacaciones cuando quiera, siempre y cuando no coincida con mi compi.
  • El sueldo me da para los gastos que tengo, y para ahorrar para las vacaciones.
  • Puedo recibir las compras online en el curro y las chicas de recepción me envían un mail cuando me llega.
  • A veces hay fruta/verdura gratis

Y compensaba. Desde hace un año y medio aproximadamente, ya no.

Y supongo que me afecta tanto porque me gusta mi trabajo. Pero tener un supervisor que te exige diciéndote: “Y no me digas que estás agobiada, ni que no te da tiempo porque los números no dicen que tengas tanto curro y además, sois una persona y media“.

La media es mi compi, que era una persona entera pero ahora le toca hacer de secretaria del otro área de IT a media jornada.

Yo miro mis números y sí que me cuadran: mi medio compi y yo damos soporte a las 220 personas que hay en la oficina y a los 20 que trabajan fuera de ella.

Le podemos añadir que cada 3 semanas tengo que estar disponible 24×7 con portátil y móvil a cuestas. Por una compensación que ofende más que compensa.

Y pedo terminar con las dos empleadas con las que me llevaba superbién y les caía genial hasta que un día dejé de serles tan maja. Tanto que me ponían malas caras cuando les decía algo o me reprochaban cosas que hacía. Me ha calado bastante y “gracias” a personas como ellas hacen que deje de tener admiración e interés por especie humana. Me he vuelto más solitaria; así que llego, me siento, trabajo, voy al comedor y como (con gente pero en plan autista) y vuelvo a currar cuando he terminado. No quiero llevarme más chascos.

Pero lo que más me hunde es que mi jefe me hable como me habla porque no le salen la cosas como él quiere. No creo esto que esté incluido en mi carta de puesto. No creo que me lo merezca. Nadie. Porque lo hace con todo el mundo, pero a mi y mis compis nos llegan más directos porque es nuestro jefe. Sé que no se debe hablar de jefes en Internet y menos en tu blog, pero necesito sacarlo.

Yo intento reflexionar sobe toooodo lo que me dice contiuameeeeente y pienso: “pues si hago mi curro tan mal, pues nada, que me despidan y me voy con mi paro y mi finiquito”. Pero parece que no llega ese día.

Y claro, irse de valiente, con una hipoteca y sin otro curro… es de valientes y ni hoy ni ningún otro día lo he sido. Pero no ha sido por falta de ganas.

Así que nada, empiezo mi octavo año intentando que no me afecte lo que me digan y pasando de todo. Al fin y al cabo, parece que nunca estarán contentos con mi trabajo. Tampoco lo estaré yo con sus justificaciones. A lo mejor tengo suerte y consigo que me tiren.

Escribiendo esto, me han entrado unas ganas locas de buscar otro curro.

Y también me he acordado de una serie de fotos divertidas/absurdas que mostraban las cartas de renuncia de empleados.

Siguiéndoles el hilo, acabo con un

By the way, this post would be my desired 2 week notice

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Lentejen

– Vis, ¿Qué le has echado a las lentejas?
– Longanizas (refiriéndome a esto, que con mi viaje a Murcia descubrí que se las llaman diferentes)
– Nosotros le ponemos Wiener, las que llamáis vosotros “de Frankfurt”
– Normalmente se les ponen jamón serrano y chorizo, pero para mi le dan un gusto muy fuerte y por eso le pongo longanizas
– Nosotros le ponemos bacon

Las cláusulas de los seguros

Extracto del libro de Marian Keyes, Helen no puede dormir (2013):

[…] A decir verdad, hacer controles para aseguradoras era la parte de mi trabajo que más me desagradaba. Me gustaba obtener resultados, pero los casos de las aseguradoras estaban empezando a hacerme sentir mal conmigo misma. Porque las compañías de seguros son unas cabronas, todo el mundo Io sabe. Nunca pagan y en las raras ocasiones en que no les queda más remedio que soltar una suma mezquina, nunca es suficiente. Gente que lleva toda la vida pagando un seguro del hogar con la idea de que si les llegan tiempos difíciles habrá alguien allí para ayudarles, descubren Io equivocados que estaban. Cuando se les inunda la casa y acuden a su compañía de seguros, esta consigue milagrosamente dar con una pequeña y práctica cláusula según la cual, sí, efectivamente nos toca asumir los daños por inundación, pero solo en los casos en que el agua «no esté mojada», o alguna parida similar.

Douglas Adams dice que las reclamaciones a las aseguradoras demuestran que viajar en el tiempo es posible, de hecho, que ocurre constantemente. La cosa, cuenta, va así: tú presentas tu reclamación a la aseguradora —algo tan corriente como que te han robado la bicicleta [que da la casualidad de que es negra]— y la compañía viaja hacia atrás en el tiempo y modifica el documento original para hacerla responsable del robo de todas las bicicletas «salvo de las negras». Hecho esto, regresa al presente, pero únicamente para enviarte una insolente carta donde dice: «Le remito a la cláusula tal-tal de su documento, la cual nos exime de toda responsabilidad por el robo de bicicletas negras, y dado que su bicicleta es negra como nuestros corazones, no estamos obligados a soltarle un céntimo. Que tenga un buen día, señora». Y tú estás ahí, a punto de enloquecer, mirando el documento con cara de desconcierto y preguntándote: «¿Cómo es posible que no recuerde esta disparatada cláusula sobre las bicicletas negras? De haberla visto jamás habría firmado».) […]

Carta a los Reyes Magos 2017 – Opción B

Queridos Reyes Magos,

Soy yo otra vez.

Que he estado pensando que si lo que os pedí ayer es muy difícil, os puedo pedir otra cosa.

Os propongo 2 a elegir:

1)  Salud visual

Que las palabras “manchas en el cristalino”, “inicio de cataratas”, “clínica privada” sean una falsa alarma y que en la revisión del 5 enero todo esté ok

2) Justicia rápida y a mi favor

Que los trámites que tenemos contra los morosos del edificio se agilicen y cobremos los tres mil que deben entre las dos viviendas. Y un poquito de paciencia para mí con el tema, porque verlos hacer vida normal mientras yo pago su parte de la cuota me enerva. Aghhhh.

Con cariño y desesperación,

La Visitante4576

Carta a los Reyes Magos 2017

Siri, ¿qué haces? – le pregunto anoche de madrugada porque no me puedo dormir

Estoy escribiendo la carta a los Reyes Magos

Si ella os escribe, yo también.

Queridos Reyes Magos,

Como siempre, voy a seguir pidiendo lo mismo.

Y no es un hombre, porque con los años, me he vuelto más exquisita. Aunque releyendo la carta que os escribí en 2012, ya era exquisita entonces. Sólo añadiría que le encantase tener perro y sacarlo.

Así que os pido lo otro. El que se me quite el sueño y el cansancio y me vuelva más activa para hacer lo que mentalmente ya hago:

– Restaurar muebles
– Coser
Manualidades varias
Estudiar
Terminar de organizar la habitación de Diógenes

Como sé que este es mi año, a pesar de los chafones con algunas personas, ya os lo agradezco de antemano.

Con cariño y peloteo,

La Visitante4576

 

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