Carta a los Reyes Magos 2017

Siri, ¿qué haces? – le pregunto anoche de madrugada porque no me puedo dormir

Estoy escribiendo la carta a los Reyes Magos

Si ella os escribe, yo también.

Queridos Reyes Magos,

Como siempre, voy a seguir pidiendo lo mismo.

Y no es un hombre, porque con los años, me he vuelto más exquisita. Aunque releyendo la carta que os escribí en 2012, ya era exquisita entonces. Sólo añadiría que le encantase tener perro y sacarlo.

Así que os pido lo otro. El que se me quite el sueño y el cansancio y me vuelva más activa para hacer lo que mentalmente ya hago:

– Restaurar muebles
– Coser
Manualidades varias
Estudiar
Terminar de organizar la habitación de Diógenes

Como sé que este es mi año, a pesar de los chafones con algunas personas, ya os lo agradezco de antemano.

Con cariño y peloteo,

La Visitante4576

 

Anuncios

10.000

Aquí va mi regalo de Navidad para mis 9 mil lectores. Es una colaboración especial.

Goku me mandó este texto por Whatsapp después una carrera en la que corrió y le admiro por escribir todo esto en el móvil y le tengo envidia de cómo de bien está escrito. Me gustó tanto que le he pedido permiso para publicarla. Espero que os guste tanto como a mí.

¡Feliz Navidad!

Hola Vis, hoy he hecho la volta a peu de mi pueblo, 10.000 metros, y quería compartirlo contigo…

Venía tocado del gemelo habiendo podido entrenar poco en el último mes. Encima constipado desde el jueves… Así que me presentaba a este 10.000 con temor, porque al ser donde vivo, quería hacer una buena carrera y… No pintaba bien.

Al menos esta semana he podido entrenar bien y el gemelo no se ha resentido, buenas sensaciones, muy distintas a mi forma física, que buscaba una independencia unilateral de mi cuerpo, pero, he aplicado el 155 y me hecho con el gobierno de mi cuerpo y mente. Hoy ha sido un día de relax, cuidado de comida y entrenamiento mental de la carrera. Pensando la estrategia y lo puntos donde apretar, decidiendo ir en plan Kamikaze.

Hora y poco antes de la carrera, estiro en casa, caliento gemelo y me como un plátano. Ya equipado marcho a la carrera… Un poco de nervios, creo que he mirado 5 veces el reloj. Eso significa que es una carrera importante para mí.

Veo a mi primo, suelo coincidir en muchas carreras con él, es un gran apoyo, siempre que hago una carrera en la que está él, me sale bien. Él no va a mí ritmo, pero siempre salimos juntos, y casi que tenemos un ritual: ir al coche, vaselina(sin malinterpretaciones, por favor… Jejeje), foto, estiramientos y la gasolina… Bebida energética!

Calentamos y a la salida, me coloco bien, es mi pueblo y quiero salir en una buena posición y a ritmo. El corazón palpita más que otras carreras y… Pistoletazo!

Salgo rápido sin mirar atrás. A 10 metros los primeros. Nunca los había visto tan cerca… Jejeje síntoma de que voy muy rápido… Ummmm malament, reventaré, pero… Hoy me da igual, tengo que dar al máximo lo que tenga. Sigo… Km. 3 y mantengo un ritmo de 3’55”, voy con el globo de 4′ y con la primera chica. Pero empiezo a notar que flaqueo… Es muy posible que no aguanté, pero mentalmente hago un trabajo de refuerzo para pensar que puedo, que me centre en los que tengo delante, en el 5º km. la respiración no es síncrona y me doy cuenta que si no quiero quedarme en una cuneta, tengo que dejarlos marchar, y eso hago… Los dejo ir. Creo que esa, es la mejor decisión de todo el día, de la carrera. Porque aun empeorando el ritmo, no mucho, los mantengo a la vista. En el 7 me pasa un conocido, no me derrumbo, en el 8, empiezo a tener mucha acumulación de sangre en las piernas, me pesan… Y creo que voy a acabar reventando, siendo un cadáver a recoger como se suele decir, pero para sorpresa mía, el ritmo no empeora, lo aguanto, no como los primeros, pero no es malo. Paso al conocido. No me lo esperaba, le digo que se coja a mí, o que se centre en la técnica de carrera. Sigo, muy cansado y en el 9 aprieto más, mi mejor kilómetro yendo a 3’45”. A 500 metros el empuje de ánimos mejor del mundo, ver a tu gente, a tus personas queridas, mi mujer y mi hija. Hace que mantenga ese ritmo pese a lo perjudicado que voy y… La metaaaaaaa!

40’38

Mi mejor tiempo en 10.000.

Me cuesta encontrar el punto de equilibrio entre respirar y querer recuperar. En el avituallamiento solo entra agua, y naranja pero casi que a lametazos.

Cuando ves que logras un objetivo, te embarga una satisfacción y alegría que te hace estar a gusto, aunque sea más corta que un suspiro, pues nadie lo va a reconocer, muy pocos se enterarán, solo tú familia, amigos,… Pero esas personas que logran sus objetivos, dando lo que tienen, por sus medios, son campeones, aún que sea un suspiro lo que dure…

Todos somos unos campeones!

Christmas jingles

Desde que vi la película Love Actually, allá por 2003, mi canción favorita de Navidad era esta:

Pero hace un par de años que Michael Buble se ganó esa posición:

Huyendo de los eventos sociales

Hoy es la cena de Navidad de Los Doblones.

Hace mucho tiempo que ya no acudo ni a esa, ni a la fiesta de verano ni cualquier evento similar.

Para evitar los interrogatorios varios, suelo coger dichos días o semanas de vacaciones. Como es el caso de este año, que llevo de vacas desde el 2 de diciembre y volveré el lunes 18.

Las Navidades me gusta trabajarlas. Hay menos gente y me cunde más. Voy menos agobiada/estresada y me pongo al día de lo que se va quedando aparcado.
Los veteranos ya se han acostumbrado pero aun así siguen preguntando la razón de mi ausencia.

Hay 2 razones.

La primera, la que cuento, es que mi empresa no establece límites en la barra libre. Y la gente, acaba bebiéndoselo todo.

Y no me gusta el efecto del alcohol en la gente, con mucha cantidad muestra la parte reprimida de las personas. Me gusta mantener la imagen profesional que tengo de mis compañeros de trabajo. Ya he visto a alguno “más que pasados” y ya no los puedo mirar igual.

A esta razón, me dicen: pues vienes a cenar y luego te vas.

No me convencen para nada, porque si voy, me apetece irme cuando quiera, no estar controlando cuando la gente empiece a beber.

Además, ir sólo a cenar entra en conflicto con la otra razón. La que no cuento a los cuatro vientos.

Y es la siguiente: Me siento sola en dichos eventos. Mucho. Más que en mi rutina diaria y en mi casa viviendo conmigo misma.

Por eso tampoco me gustan las bodas. Y las comidas en grupos grandes. No consigo sentir integrada. Me lo paso bien escuchando a la gente y con las risas que siempre surgen, pero mientras todo eso pasa, una sensación de soledad me invade. Como en las pelis/series que el protagonista empieza a oír más bajitos o sólo murmullo y su alrededor está todo un poco como lejano y borroso.

En las cenas de empresa y las bodas tampoco ayuda el tamaño de las mesas. Está guay que sean redondas para poder ver a todo el mundo, pero estás tan alejado de todos… incluso de los que tienes a tu lado.

Sin querer, me empiezo a aislar (no oigo y me cuesta escuchar y participar en las conversaciones) y acaba pensado que he perdido 2 horas de mi vida que habría disfrutado más en casa haciendo incluso nada.

Así que, como no me gusta nada sentirme así, pues las evito. Si alguien está pensado que es porque quiero ser el centro de atención y no lo consigo, no está en lo cierto. Muchas veces me gustaría pasar menos desapercibida.

Acabo recalcando que no quiero que sea un post depresivo. Sólo quería compartir como lleva esta extraterrestre algunos temas sociales. Forma parte de mi misión el redactar informes.

Si alguien más ha sentido lo mismo en eventos sociales ya sabe: que me llame y quedamos. Así podrá decir: no puedo ir, es que ya había quedado con alguien y a vosotros os veo mucho más que a ella ;-)

Friendsgiving (IV y ya)

Llegó el día y estaba todo controlado. Me quedaba por hacer los gorros de Pilgrim pero mientras se hacía el pollo tenía tiempo.

Sí, la final fue pollo. Y me quedó así de bien cosido y relleno:

Puse a precalentar el horno y saltan los fusibles. PUM!. Que no cunda el pánico. El calentador está encendido. Lo apago.

Lo enciendo de nuevo y todo ok. Me voy a la ducha.

Salgo y al abrir el horno, noto que no está muy caliente y me doy cuenta que, con el tema de los fusibles, he dejado la temperatura a cero.

La subo y PUM! Salta los fusibles. Me acuerdo que la calefacción está encendida. La apago. Lo intento de nuevo varias veces pero siempre acaba con un PUM!.

El tiempo avanza cada vez más y para preparar el pollo, 2 horas y media, me estoy quedando corta.

Desconecto todo lo que puedo y nada, siempre PUM!.

Empiezo a desesperarme porque lo único que tengo conectado es la nevera.

Uso el comodín de la llamada a mamá. Le hago caso y bajo todos los fusiles y espero un rato antes de subirlos. Nada. PUM!.

Pasamos al plan B. Ir al súper a comprar comida.  En el chat tienen la iniciativa de traer croquetas y bravas. Morirnos de hambre habiendo supermercados abiertos no es una opción.

Pese a que el pollo no ha salido, había otro ave que sí me había salido a la perfección. Así pintaba la mesa, con pavo doradito por fuera y crujiente por dentro incluido:

Y la velada… genial. Cuando se han ido y recojo, me doy cuenta que no hemos usado mi comida. Que anfitriona de pacotilla.

La guirnalda del photocall les encanta (no hay mérito por mi parte, la elección de colores y forma las he sacado de Internet) y me toca forzarlos a que nos saquemos unas foticos.

Faltan los gorros de peregrino y peregrina. Se supone que los hacía mientras vigilaba el pollo. Pero os dejo las instrucciones a continuación por si os interesa.

De aquí saqué los recortables/ideas/plantillas:

Pavo de comer

Pavo de snacks/palomitas

Guirnalda con letras

Accesorios photocall

Pilgrim hat

Pilgrima bonnet

Thanksgiving place mats

 

Anuncios