Archivo de la categoría: Los Doblones

Más Río

Mequis ha vuelto de su mes de vacaciones.

Me ha preguntado que cómo llevo lo de Río.

Como estábamos rodeadas de gente le he hecho un gesto de “llevándolo”.

Si me preguntara ahora, pues sería un:

Pues lo llevo mal, porque me lo cruzo y él tiene un polvazo….

Y yo llevo tanto sin limpiar…

Anuncios

37 Parte 3

A mis 37 he descubierto que soy incoherente.

Les pido a las chicas que envían los mails de cumpleaños y se encargan de que tus compañeros te firmen una felicitación que me quiten de la lista porque:

Me da vergüenza que venga la gente a felicitarme

Me da un poco de miedito que la gente que haga como yo y ya no firme tarjetas, y por lo tanto, recibir una vacía. La razón básicamente es que somos 200 y hay cumpleaños día sí, día también. Y si quieres firmar a la gente, tienes que pasarte por la recepción todos los días. No hay excusa, porque las chicas se lo curran mil y la semana de antes, le mandan un mail a todo el mundo menos a los cumpleañeros y te recuerdan que hay tarjeta disponible. Aun así, es un poco incompatible con trabajar.

Pero el miércoles 21, día previo a mi cumple, volvía a casa conduciendo y me vino una idea: celebrar mi cumpleaños pero con mi toque personal.

Así que, pasé por el supermercado para hacer una tarta y preparar la dinámica de celebración.

Desafortunadamente, me equivoqué de modo en la olla que cocina todo y empezó a hacer ruidos y oler muuuuy mal. Y la tarta fue a la basura, incomible.

Me dio mucha rabia, pero me acordé que hay veces que la gente escribe mails que empiezan así: El otro día fue mi cumpleaños y por eso hoy he traído un picoteo.

Así que, el domingo, hice las mejores únicas tartas que se hacer.

Y llegó el lunes. Y aquí llega la parte de incoherente, porque no me gusta llamar la atención y lo que hago es enviar este mail a todo el mundo:

 

Buenos días dobloneros:
El pasado jueves cumplí 37 años.
Intenté traer una tarta de zanahoria, pero me salió incomible.
Hoy lo reintento a lo grande:
  • Tarta de zanahoria con nueces 
  • Tarta Guinness de chocolate
  • Rosco de canela
Si quieres un trozo, te lo doy a cambio de un regalo a elegir entre: 
  1. Un chiste, largo o corto, hay papeles en mi mesa para cualquier tamaño de chiste
  2. Una monedita de 10 céntimos para mi próximo viaje. En las bodas ponen un número de cuenta a cambio de comida y parece que funciona.
  3. O…puedes devolvérmela con…  “un ticket”, el que quieras: de la compra, de la ORA, de la gasolinera, de la charcutería…
Puedes pasar por mi sitio a por un trozo y depositar el regalo en la caja habilitada para ello =P
Y, si quieres tarta pero piensas que tengo mucho morro, puedes hacer lo siguiente: Vienes, haces como que escribes un chiste pero me pones algo como: Te he engañado, me llevo tarta sin regalo.
Enjoy the week and let’s dance! 

Aclaración para los NO Dobloneros: Lo del “ticket” es porque como trabajadores, si tienen un problema o petición para el departamento de Helpdesk, tienen que hacer un ticket de servicio. Desde que lo pusimos en marcha hace años, siempre están con la coña que me van a dar sus tickets del súper.

Y puse las tartas y la caja para recoger regalos:

La verdad que fue una risa. Además, conseguí:

  • Muchos chistes
  • Felicitaciones y chocolates de México
  • 3 tickets de la compra
  • 20 monedas de 10 céntimos! Yo que había puesto esa opción de coña y porque estoy un poco resentida con las bodas.

Comparto la dinámica por si alguien la quiere, los chistes y felicitaciones.

Chistes:

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Felicitaciones y chocolates:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Lo único “malo” ahora es que acabo de sentar precedente y tengo un reto anual. A ver que me invento para el año que viene. Y los siguientes.

B2Run

Hace dos años me compré 2 pares de camisetas y de pantalones-mayas-piratas para salir a andar.

Hasta el mes pasado, seguían en el cajón con la etiqueta puesta.

Pero anunciaron en los Doblones la carrera B2Run para el 3 de junio. Es una carrera para empresas. Simbólica, porque son 6 kilómetros. Y me enteré que se podía hacer andando. Así que me costó, pero me apunté. Hice un simulacro y más o menos entraba en tiempo.

También me apunté porque la meta estaba dentro del estadio de fútbol del Valencia, el Mestalla. Y me apetecía saber cómo era un estadio por dentro. Desde dentro parece más pequeño.

Glops me había dicho que ella iría conmigo. Pero como no sabía si la pobre podría ir tan lenta, me hice a la idea de que iría sola. Aunque sin problemas, eh? Al final éramos 4 dobloneras bastante alejadas del último grupo. Pero no las últimas.

Así que conseguí los 2 objetivos que me había planteado a largo plazo en un mismo año: acabar la carrera y no ser la última.

De los Dobloneros en general, no ganamos casi nada. No fuimos la empresa más rápida. Pero Peter de IT fue el primer doblonero en cruzar la meta. Mi marroncito quedó el quinto, pero en realidad hubiera sido cuarto, pero había un doblonero que llevaba una GoPro y se puso delante para grabar como pasaba la meta. Ah, y sortearon un viaje entre todos los participantes. Le tocó a un doblonero. Fue la risa, ¿Cuál es el colmo de un trabajador en al que en su empresa viaja frecuentemente a Alemania? Que hagan una rifa y le toque un viaje a… ALEMANIA.

He guardado mi dorsal como recuerdo:

Y la medalla de “Finisher” se la he regalado a mi madre:

Y Pailar, que es como mi madre joven doblonera, me ha regalado una planta. Es un solete.

Pero ahora vamos a lo que me plantearíais: Después de esta experiencia y que por tu condición física deberías moverte o hacer algún tipo de ejercicio… ¿vas a coger rutina?

Pues la verdad que no las tengo todas conmigo. Andar es superaburrido. Y eso que salgo a las 20:00, cuando empieza un programa de radio que me encanta.

Desde de la carrera, he salido un par de veces. A ver si a partir de la semana que viene, que ya no tengo el horario (de 08:00  a 17:00 h.) que me hace quedarme dormida por las esquinas salgo más.

Pero es que es tan aburrido….

Mariposas de primavera

Aviso para visitantes: intento volver a postear con un post moñas. Disculpen las molestias.

Siempre intento no interesarme por ningún hombre. Más que nada por el bajón de no ser “aceptada” o que se interese con la amiga que tenga en ese momento más cercana.

Ah, y porque aunque llevo genial lo de quererme a mí misma, lo de la seguridad en mi misma en el amor está pendiente.

¿Y sabéis? Estaba superfeliz a la par de sorprendida. Siempre he sido muy enamoradiza, y como casi me conformo con cualquiera, pues siempre estaba en un estado constante de enamoramiento platónico.

Pero desde el externo, no me había vuelto a pasar. Y que felicidad. Acabo de comprobarlo y estamos hablando de años, el 2013. Flipo. 4 años.

También flipo que en ese mismo post, prometo cosas como “En este blog no se habla de mi situación sentimental” y aquí estoy, contando que vuelvo a tener mariposas en el estómago.

Creo que no se me deben tomar muy en serio con las promesas blogueras que hago.

Pues eso, que aquí estoy fuera de mí.

El chico en cuestión es un doblonero. Y no sé cómo ha conseguido meterse en mi cabeza porque…

… entró y yo estaba de vacaciones así que no le hice el onboarding ni hablé con él
… trabaja en la primera planta y yo en la baja.
… nunca necesita nada del servicio de Helpdesk que yo proporciono
… y es marroncito, color que nunca me atraído. Llamadme racista, pero yo soy de ibéricos: morenos de pelo, con barba y tirando a voluminosos pero no musculados.

Lo que peor llevo es que yo tenía el don de poder “vigilar” desde lejos y que no se dieran cuenta. Pero con este no funciona y al final me va a dar un ataque: Aparece a mi lado sin darme cuenta. Y cómo me pilla de sorpresa, no me da tiempo a que salgan comentarios graciosos. De hecho, me quedo muda.

  1. La semana pasada 4 veces apareció a 1 palmo de mí:
    Apago las luces la de la planta baja para irme a casa y me lo choco en la puerta. Muda. Me pregunta cosas de los portátiles y no sé ni lo que le digo. Creo recordar que me recompuse, y que como era tarde le dije algo como: “Que duermas bien en la oficina. Si el lunes quieres desayuno te traigo algo“. Contestó algo como que quería un Kinder bueno. Como no sabía si era gay o si tenía pareja no se lo llevé.
  2. Otro día, estoy en la recepción con Pailar y no me doy cuenta que está detrás de mí. Me dice: “te robo el portátil de la bolsa y no te das cuenta”. Mi contestación: ni idea. Creo que le sonreí pero no estoy segura. Si hubiera sido yo al 100%, le hubiera contestado algo así como: “A mí o me robas el corazón o no me robes nada”. Pero no. Una porque me paralizo y otra es que no sabía si era gay o si tenía pareja.
  3. El viernes pasado nos tuvimos que hacer una foto. Me meto por detrás, me giró y Bum!, ahí está. Y yo: Muda.
  4. Y esa misma noche, nos toca volver a hacernos otra foto de grupo, me vuelvo a meter en la última fila me giro y a mi lado, Bum! ahí está, ofreciéndome cerveza. Yo, as usual, MUDA. Ni me sale decirle que yo soy de vino y sus derivados. Y eso que ya sé que no es gay y no tiene pareja.

Qué lastimica doy, jajaja.

Hay sólo 2 dobloneras que saben de mi debilidad por él, puede que 4 si otras 2 leen este post.

Intento no contarlo porque quiero que se me pase, pero hay veces que no puedo contenerme.

Intento controlarme, pero el otro día, después de 2 intentos, conseguí encontrarlo en las redes sociales. Me he convertido en una stalker.

Digo conseguido porque es complicado encontrar a personas con nombre y apellido megaultra común. Imaginaos como sería encontrar a alguien del que sólo sabes nombre y primer apellido y que sean tan comunes como José García. También porque estoy un poco pardal. Fue poner “Jose+Garcia+Los Doblones” y encontré su Linkedin y su Facebook. Menuda IT de pacotilla soy.

Y el resultado no ha sido bueno, ahora me parece más interesante.

Puf, a ver si llega el verano y se lleva las mariposas de verano porque odio esta sensación.

Ains, mi marroncito.

De nuevo viajando a Los Doblonen

He pasado 2 semanas en Alemania,  trabajando en una de las otras oficinas dobloneras.

– Ha hecho buen tiempo casi todos los días

– He paseado casi todos los días por el pueblo adoquinado de Ettlingen. Es muy bonito, pero cierran todo a las 19:00

– No me he acostumbrado a los horarios de comida del extranjero. El otro día fuimos a cenar, estuvimos de cháchara un buen rato y aunque estaba a gusto, estaba muerta. Pagamos, nos ponemos la chaqueta y la chica que vive allí leyó mi cansancio en mi cara. Me dijo: “¿Sabes qué hora es? Son sólo las 20:30”. Qué descontrol de horarios.

– A pesar de haber venido ya varias veces aún no he recorrido Karlsruhe turísticamente hablando. Para mí, Karlsruhe son compras y centros comerciales. No es que hay nada diferente a España, porque acabo yendo a C&A y Primark. Pero es que en cada ciudad o país tienen cosas diferentes en ese momento o de oferta.

        – Me comprado:

  • 1 chaqueta de lana
  • 1 chal de punto
  • 1 vestido de punto para ni madre porque creía que me ha alimentado al Turbo. Descubrí que sólo fue un día, el primero.
  • 1 pijama/batín de perro para mi hermano, que ha ido a hacerle compañía y ha alimentado al Turbo
  • 1 placa divertida que colgaré en la puerta para salir de casa con una carcajada.
  • Gominolas y chocolatinas para mi madre, mi hermano y tener en casa para cuando viene Yorch.
  • Unos cereales que espero que sean como los que he probado en el hotel y queme han encantado.
  • 2 body milk para usar en la ducha. La marca alemana Balea es muy buena y el de Nivea cuesta 2 € menos aquí.
  • 1 funda nórdica para usar cuando estoy en el sofá. Qué bonita es, me encanta.
  • 1 bolsa de tela barata de cactus. Mi Diógenes de las compras me poseyó.
  • Ah, y se me olvidaba. 1 jaula de decoración. Es rectangular y se cuelga en la pared, por eso ha sido fácil meterla en la maleta.

Como descubrí que me había traído ropa de más y tengo que volver otro días días en marzo, he dejado muchas cosas en Alemania, por eso me ha cabido todo lo que he comprado. Y porque mi compi se ofreció a llevarme algo porque tenía espacio y le encasqueté los body milk  y la funda nórdica.

– He dormido un montón pero mal. Sueños extraños a más no poder. Todos los días. Yo creo que era por lo de cenar tanto y tarde para ser Alemania y acostarme pronto.

– He descubierto que las raciones de comida son inmensas. Un día no tenía mucha hambre y decidí pedirme una patata asada. Como pensaba que era pequeña, pedí una side salad. La patata era así:

pataten

Con medio litro de crema, medio kilo de bacon, 6 tomatitos cherry que descubrí luego y la lechuga.

Y como podéis ver, se asoma un plato, que es el de la side salad. Casi igual de grande. Ahora entiendo porque la ensalada grande vale 10€, porque te la traerán en un cubo, por lo menos,

– Tenía el finde totalmente libre y había investigado que Stuttgart, Heidelberg y Estrasburgo están a una hora de bus/tren. Pensé en aprovechar y hacer turismo. Pero al final, nada. Al madrugar 5 días seguidos, no me apetecía seguir haciéndolo el finde. Además, no llevaba calzado para andar. Para el siguiente, ya me he comprado calzado para andar y pretendo aprovechar el viaje.

– Como me venía dos semanas sola, pensé aprovecharlo para hacer 2 cursos online que tengo pendientes y creía que postearía un montón. Aprovechamiento fallido 100%. Me he levantado todos los días a las 7 y por la tarde estaba muerta; al salir de curro  o paseaba o compraba, cenaba y a las 21:00 ya estaba duchadita, dentro de la cama viendo alguna serie. Y las 22 h., apagando la luz para dormirme. Además, ha sido incómodo, más que nada. Me encanta ir a un bar/cafetería con el portátil. Me entran ganas de escribir, pero en estos sitios, las mesas son todas muy pequeñas, no cabía todo y la luz muy tenue y no me llamaba el escribir.

Sin en cambio, por ejemplo, el tren alemán mola. Las chicas de viajes molan mil y nos pillan asiento con mesa y enchufe en el tren. Ha sido subir, dejar las maletas, sacar el portátil y mira, mi primer post desde Alemania en mi vuelta a España.

Intuyo Doy fe que el resto de posts sobre Alemania serán escritos y posteados desde España.