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De nuevo viajando a Los Doblonen

He pasado 2 semanas en Alemania,  trabajando en una de las otras oficinas dobloneras.

– Ha hecho buen tiempo casi todos los días

– He paseado casi todos los días por el pueblo adoquinado de Ettlingen. Es muy bonito, pero cierran todo a las 19:00

– No me he acostumbrado a los horarios de comida del extranjero. El otro día fuimos a cenar, estuvimos de cháchara un buen rato y aunque estaba a gusto, estaba muerta. Pagamos, nos ponemos la chaqueta y la chica que vive allí leyó mi cansancio en mi cara. Me dijo: “¿Sabes qué hora es? Son sólo las 20:30”. Qué descontrol de horarios.

– A pesar de haber venido ya varias veces aún no he recorrido Karlsruhe turísticamente hablando. Para mí, Karlsruhe son compras y centros comerciales. No es que hay nada diferente a España, porque acabo yendo a C&A y Primark. Pero es que en cada ciudad o país tienen cosas diferentes en ese momento o de oferta.

        – Me comprado:

  • 1 chaqueta de lana
  • 1 chal de punto
  • 1 vestido de punto para ni madre porque creía que me ha alimentado al Turbo. Descubrí que sólo fue un día, el primero.
  • 1 pijama/batín de perro para mi hermano, que ha ido a hacerle compañía y ha alimentado al Turbo
  • 1 placa divertida que colgaré en la puerta para salir de casa con una carcajada.
  • Gominolas y chocolatinas para mi madre, mi hermano y tener en casa para cuando viene Yorch.
  • Unos cereales que espero que sean como los que he probado en el hotel y queme han encantado.
  • 2 body milk para usar en la ducha. La marca alemana Balea es muy buena y el de Nivea cuesta 2 € menos aquí.
  • 1 funda nórdica para usar cuando estoy en el sofá. Qué bonita es, me encanta.
  • 1 bolsa de tela barata de cactus. Mi Diógenes de las compras me poseyó.
  • Ah, y se me olvidaba. 1 jaula de decoración. Es rectangular y se cuelga en la pared, por eso ha sido fácil meterla en la maleta.

Como descubrí que me había traído ropa de más y tengo que volver otro días días en marzo, he dejado muchas cosas en Alemania, por eso me ha cabido todo lo que he comprado. Y porque mi compi se ofreció a llevarme algo porque tenía espacio y le encasqueté los body milk  y la funda nórdica.

– He dormido un montón pero mal. Sueños extraños a más no poder. Todos los días. Yo creo que era por lo de cenar tanto y tarde para ser Alemania y acostarme pronto.

– He descubierto que las raciones de comida son inmensas. Un día no tenía mucha hambre y decidí pedirme una patata asada. Como pensaba que era pequeña, pedí una side salad. La patata era así:

pataten

Con medio litro de crema, medio kilo de bacon, 6 tomatitos cherry que descubrí luego y la lechuga.

Y como podéis ver, se asoma un plato, que es el de la side salad. Casi igual de grande. Ahora entiendo porque la ensalada grande vale 10€, porque te la traerán en un cubo, por lo menos,

– Tenía el finde totalmente libre y había investigado que Stuttgart, Heidelberg y Estrasburgo están a una hora de bus/tren. Pensé en aprovechar y hacer turismo. Pero al final, nada. Al madrugar 5 días seguidos, no me apetecía seguir haciéndolo el finde. Además, no llevaba calzado para andar. Para el siguiente, ya me he comprado calzado para andar y pretendo aprovechar el viaje.

– Como me venía dos semanas sola, pensé aprovecharlo para hacer 2 cursos online que tengo pendientes y creía que postearía un montón. Aprovechamiento fallido 100%. Me he levantado todos los días a las 7 y por la tarde estaba muerta; al salir de curro  o paseaba o compraba, cenaba y a las 21:00 ya estaba duchadita, dentro de la cama viendo alguna serie. Y las 22 h., apagando la luz para dormirme. Además, ha sido incómodo, más que nada. Me encanta ir a un bar/cafetería con el portátil. Me entran ganas de escribir, pero en estos sitios, las mesas son todas muy pequeñas, no cabía todo y la luz muy tenue y no me llamaba el escribir.

Sin en cambio, por ejemplo, el tren alemán mola. Las chicas de viajes molan mil y nos pillan asiento con mesa y enchufe en el tren. Ha sido subir, dejar las maletas, sacar el portátil y mira, mi primer post desde Alemania en mi vuelta a España.

Intuyo Doy fe que el resto de posts sobre Alemania serán escritos y posteados desde España.

Bocadillo vegetal

– Buenos días, ¿qué te pongo?
– Un café con leche y un bocadillo vegetal
– El vegetal, ¿de York o Serrano?
– ¿Perdona?
– Que si el vegetal lo quieres con jamón York o jamón Serrano

Estos terrícolas, que aún tienen conceptos que me crean confusión.

Irish homesick

Me he comprado un vuelo para intentar ir a Dublín en octubre.

Y digo intentar porque creo que he comprado 2 más en los últimos dos años y al final no he podido ir. Uno fue porque a Barkley se le retrasó mucho lo de ser padre por segunda vez y no pude ir porque él estaba de permiso de maternidad. El otro, no me acuerdo. Ah sí, fue por mi excompañero de curro, que me la jugó yéndose de Los Doblones for good.

Este año, puede que tenga a que acudir obligatoriamente a un, llamémosle evento, si al final se celebra el fin de semana del 22 y 23 de octubre. Si hay suerte, será otro finde y podré ir a Dublín.

Llevo ya una temporada un poco nostálgica, sensiblera y rara si pienso en volver Dublín.

Desde que me fui de allí hace ya más de 5 años he seguido en contacto con gente pero, poco a poco, se va perdiendo, como ley de vida que es.

Ahora ya solo me queda mi madre postiza irlandesa y Carlos.

Pero lo dicho, cada vez cuesta más seguir en contacto o sentirme parte de allí. Y tengo esa sensación de que o voy este año o ya no voy más. Y lo estoy asimilando como viaje de despedida.

Pero va a ser una despedida a lo grande, eso sí.

Tanto que, como no sé si alguien me podrá acoger, he decidido que para pagar un hostel o B&B, pues me voy a recorrer la isla. He estado mirando y hay tours de 3 o 4 días. Voy a ser una turista one hundred per cent. Podría montármelo por libre, con bus público, cogiendo excursiones sueltas/gratis pero no me fío de mi problema con el sueño. Soy capaz de organizármelo todo y el primer día que tenga que levantarme decidir que no me apetece. Así que, aunque sea más caro, prefiero ir en rebaño con unos horarios a cumplir.

Y menudo rollo he soltado para hablar de las cosas que echo de menos de Dublín.

He de reconocer que me encanta España, concretamente el Levante. Pero echo de menos..

…salir del trabajo e irme directamente a un pub a tomarme una pinta, reírme un rato, escuchar músiquita e irme a casa y no haber llegado a las tantas

…ir a comprar y poder pedir cashback. Cashback es el mejor invento ever.

… las galletas de M&S de pasas Sultana (no me gustan las pasas, pero éstas, en estas galletas, me pirran)

… las barritas de chocolate Galaxy con caramelo (puf!)

… el sistema de reciclaje. Sólo pagas por los desechos que no puedes reciclar, el resto te lo recogen gratis

… los bocatas que te hacen en el momento: con lechuga, tomate, cebolla, pollo de mil maneras, o fiambre. Y par que me sea más fácil comérmelo, preguntar ¿me lo puede partir en dos?

… el Pennys, que fuera de Irlanda se llama Primark, pero para mí no es lo mismo comprar allí que aquí. No sé por qué.

… el Dunnes Store

… las tiendas de segunda mano de ropa y cosas varias

… las charlas con mi madre postiza acompañadas de un té o una copa de vino

… la tertulias con Carlos en el backyard de la casa donde éramos housemates

Qué ganas tengo de saber si voy a poder ir o no para empezar a organizarlo todo.

MESANO

Ha sido casualidad, pero empiezo los 34 poniéndome a dieta. Ya he sobrepasado mi límite, aunque no me decidía por el miedo a luego engordar más. Y que cuando empiezas, es para toda la vida. Pero bueno, me he metido en una hipoteca, que tiene más riesgo, así que allá vamos.

Pommery se puso hace ya varios meses y lo ha hecho genial. Pero a mí no me terminaba porque volvíamos a lo de siempre, tienes una lista de lo que puedes elegir y te lo cocinas. En la de Pommery y en la de Glo iba un poquito más detallado, pero aun así no me convencía.

Y entonces un día coincidí con Gus, que llevaba una bolsa de papel de la cual sacó un tuper con carrillada.

Y me dio a conocer la empresa Mesano Valencia. Es una empresa que te lleva la comida a casa. Y tienen el menú mediterráneo, el de deportistas, el infantil y el bajo en calorías.

Así que me he apuntado de lunes a sábado. Y me ha gustado la atención. Después de elegir el menú y hablar con el chico, me llamó una nutricionista que me dio muy buena sensación.

Y hoy ya he recibido mi comida de hoy:

 la_bolsa

Con información personalizada:

menu

Y al sacarlo he pensado que había que tener un master porque había un tuper que no me cuadraba. Luego me he dado cuenta que como no me gusta el pimiento me han puesto algo verde.

 desglose

Y mañana hacen una visita/reunión en el lugar donde cocinan y la nutricionista me conocerá y me pesará con su báscula profesional. Uuuuuh.

Los inconvenientes que le veo es que ya no me podré comer mi ensalada de cada noche (intentaré negociar con la nutricionista), que no cocinaré, ahora que se me empezaba a dar bien, y que puede que me tenga que comprar un microondas, electrodoméstico que le di a mi hermano por no usarlo porque no me convence. Muy grande para el poco o ningún uso que le doy.

Curso de de Aprendiz de Cocinillas

He empezado un curso de cocina.

Y esta vez no es un nombre en clave como podría ser Ganchillo, Bolillos o Doblones.

Esta vez es de cocina-cocina:

COCINA BÁSICA Y EQUILIBRADA

Tiene buena pinta. 21 personas y con diferentes niveles. Se podría decir que estoy en el medio, que hace que vaya cogiendo conceptos y me surjan dudas pero no me siento perdida.

En la primera clase hicimos alcachofas con foia y crema de almendras y de postre un hojaldre de nata y mascarpone con frutas por encima.

No creo que haga las alcachofas muchas veces más en mi vida terrestre porque no me termina, pero el postre parecía muy fácil y pretendo hacerlo para la cena semanal de La Cueva y llevar lo que sobre a Los Doblones.

Aprendí que el foia, y por extensión el paté, se puede congelar.

Y que la babilla casi transparente que llevan algunas tartas y pasteles en realidad es mermelada homeopática: 1 cucharada de mermelada disuelta en 4 de agua, 4 de azúcar y el zumo de un limón.

Ah, y por ser el primer día, nos hizo merienda 2 tartas. Una de membrillo que no me gustó porque llevaba mucho membrillo y un roco de canela. Qué cosa más buena. Ya lo conocía porque me lo descubrió Carlos cuando fui a la entrevista de Ganchillo. Se venden en formato pequeño y en el IKEA.