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37 Parte 2

Como para mí los cumpleaños no tienen tanto significado como para vosotros, los terrícolas, pedí hace tiempo que las chicas de recepción que no enviaran mail informando de mi cumpleaños.

Y el año pasado, entre el grupito de comer, decidimos que ya no hacíamos más regalos de cumple en petit comité.

Cuál ha sido hoy mi sorpresa al ver una tarta en la cocina felicitándome.

Entre unas cosas y otras, esta es mi lista de regalos:

  • Tarta de parte de las chicas:

tarta37

  • Felicitación de parte de las chicas que me leeré tranquilamente en casa:

Bcard

  • 1 archivo Excel de parte del Ilde. Me va a facilitar mucho una tarea. Ha coincido con el día de mi cumple pero cumpliré mi promesa de hacerle una tarta. Nunca me había regalado un Excel, que ilu.
  • 6€ de parte de Ikea
  • 6€ de parte de Foster Hollywood
  • 1 vídeo de parte de ING que no puedo ver en el curro porque me lo capa el Firewall
  • 1 bolso de parte de mi madre (que yo elegí, of course):

bolsorayas.jpg

  • 1 libro que me autoregalado (la primera novela de una bloguera):

libromarina

  • Y mi tía abuela me hará un brownie para mañana, que vienen mis amigos a la cena semanal en el chiqui-ático.

Y, si me sale bien la repostería el domingo, habrá un 37 Parte 3 el lunes.

Porque ya se sabe: no hay dos sin tres.

Conversaciones en Madrid

En las charlas del DIY Hunters Day

Viene un camarero dando botellas de agua. Yo estoy un poco en la zona central y el chico pasa de largo. Le digo a la señora de detrás, que va a coger agua para más gente:
– Perdone, ¿me puede coger una botella?
Antes de dármela, me dice:
– ¿Te has portado bien para que te la de?
“Sí”, le digo con cara de niña buena mientras le sonrío.
Y ella me contesta:
– Bueno, no lo tengo muy claro. Te mueves tanto que no consigo que me salga ni una foto bien.
Como sé que puedo ser muy molesta sin quererlo, le digo: “Nada, a la próxima me das una colleja y listo”.

Creo que, a partir de ese momento, me he portado bien porque no he recibido ninguna.


Esta tarde, en la sala de ordenadores del hostel

A mi lado se sienta uno tocando la guitarra. No me molesta, me gusta como suenan las guitarras. Una de las veces, lo veo de reojo y descubro que es Bob Marley cuando era veinteañero. Físicamente parecidos, con sus rastas y desprendiendo buen rollo.

Al rato, sale una chica y empiezan a hablar en inglés.

Hablan de que hoy no hay cena gratis y en algún momento, él le cuenta que perdió mucho peso por un problema de salud y ahora le gusta estar así. De eso, pasan a otra cosa y ella le dice algo y le pregunta si tiene móvil.

Él contesta que no.

Ella se sorprende y empieza a alabarlo, del rollo “Cool, young and travelling without mobile“.

A lo que él contesta: “A ver, de normal tengo móvil, pero me lo robaron hace 2 días en el bus de Barcelona a Madrid”.

Yo me he reído mucho por dentro. Y ella, supongo que tenía esta expresión:

cara_gota

B2Run

Hace dos años me compré 2 pares de camisetas y de pantalones-mayas-piratas para salir a andar.

Hasta el mes pasado, seguían en el cajón con la etiqueta puesta.

Pero anunciaron en los Doblones la carrera B2Run para el 3 de junio. Es una carrera para empresas. Simbólica, porque son 6 kilómetros. Y me enteré que se podía hacer andando. Así que me costó, pero me apunté. Hice un simulacro y más o menos entraba en tiempo.

También me apunté porque la meta estaba dentro del estadio de fútbol del Valencia, el Mestalla. Y me apetecía saber cómo era un estadio por dentro. Desde dentro parece más pequeño.

Glops me había dicho que ella iría conmigo. Pero como no sabía si la pobre podría ir tan lenta, me hice a la idea de que iría sola. Aunque sin problemas, eh? Al final éramos 4 dobloneras bastante alejadas del último grupo. Pero no las últimas.

Así que conseguí los 2 objetivos que me había planteado a largo plazo en un mismo año: acabar la carrera y no ser la última.

De los Dobloneros en general, no ganamos casi nada. No fuimos la empresa más rápida. Pero Peter de IT fue el primer doblonero en cruzar la meta. Mi marroncito quedó el quinto, pero en realidad hubiera sido cuarto, pero había un doblonero que llevaba una GoPro y se puso delante para grabar como pasaba la meta. Ah, y sortearon un viaje entre todos los participantes. Le tocó a un doblonero. Fue la risa, ¿Cuál es el colmo de un trabajador en al que en su empresa viaja frecuentemente a Alemania? Que hagan una rifa y le toque un viaje a… ALEMANIA.

He guardado mi dorsal como recuerdo:

Y la medalla de “Finisher” se la he regalado a mi madre:

Y Pailar, que es como mi madre joven doblonera, me ha regalado una planta. Es un solete.

Pero ahora vamos a lo que me plantearíais: Después de esta experiencia y que por tu condición física deberías moverte o hacer algún tipo de ejercicio… ¿vas a coger rutina?

Pues la verdad que no las tengo todas conmigo. Andar es superaburrido. Y eso que salgo a las 20:00, cuando empieza un programa de radio que me encanta.

Desde de la carrera, he salido un par de veces. A ver si a partir de la semana que viene, que ya no tengo el horario (de 08:00  a 17:00 h.) que me hace quedarme dormida por las esquinas salgo más.

Pero es que es tan aburrido….

Mariposas de primavera

Aviso para visitantes: intento volver a postear con un post moñas. Disculpen las molestias.

Siempre intento no interesarme por ningún hombre. Más que nada por el bajón de no ser “aceptada” o que se interese con la amiga que tenga en ese momento más cercana.

Ah, y porque aunque llevo genial lo de quererme a mí misma, lo de la seguridad en mi misma en el amor está pendiente.

¿Y sabéis? Estaba superfeliz a la par de sorprendida. Siempre he sido muy enamoradiza, y como casi me conformo con cualquiera, pues siempre estaba en un estado constante de enamoramiento platónico.

Pero desde el externo, no me había vuelto a pasar. Y que felicidad. Acabo de comprobarlo y estamos hablando de años, el 2013. Flipo. 4 años.

También flipo que en ese mismo post, prometo cosas como “En este blog no se habla de mi situación sentimental” y aquí estoy, contando que vuelvo a tener mariposas en el estómago.

Creo que no se me deben tomar muy en serio con las promesas blogueras que hago.

Pues eso, que aquí estoy fuera de mí.

El chico en cuestión es un doblonero. Y no sé cómo ha conseguido meterse en mi cabeza porque…

… entró y yo estaba de vacaciones así que no le hice el onboarding ni hablé con él
… trabaja en la primera planta y yo en la baja.
… nunca necesita nada del servicio de Helpdesk que yo proporciono
… y es marroncito, color que nunca me atraído. Llamadme racista, pero yo soy de ibéricos: morenos de pelo, con barba y tirando a voluminosos pero no musculados.

Lo que peor llevo es que yo tenía el don de poder “vigilar” desde lejos y que no se dieran cuenta. Pero con este no funciona y al final me va a dar un ataque: Aparece a mi lado sin darme cuenta. Y cómo me pilla de sorpresa, no me da tiempo a que salgan comentarios graciosos. De hecho, me quedo muda.

  1. La semana pasada 4 veces apareció a 1 palmo de mí:
    Apago las luces la de la planta baja para irme a casa y me lo choco en la puerta. Muda. Me pregunta cosas de los portátiles y no sé ni lo que le digo. Creo recordar que me recompuse, y que como era tarde le dije algo como: “Que duermas bien en la oficina. Si el lunes quieres desayuno te traigo algo“. Contestó algo como que quería un Kinder bueno. Como no sabía si era gay o si tenía pareja no se lo llevé.
  2. Otro día, estoy en la recepción con Pailar y no me doy cuenta que está detrás de mí. Me dice: “te robo el portátil de la bolsa y no te das cuenta”. Mi contestación: ni idea. Creo que le sonreí pero no estoy segura. Si hubiera sido yo al 100%, le hubiera contestado algo así como: “A mí o me robas el corazón o no me robes nada”. Pero no. Una porque me paralizo y otra es que no sabía si era gay o si tenía pareja.
  3. El viernes pasado nos tuvimos que hacer una foto. Me meto por detrás, me giró y Bum!, ahí está. Y yo: Muda.
  4. Y esa misma noche, nos toca volver a hacernos otra foto de grupo, me vuelvo a meter en la última fila me giro y a mi lado, Bum! ahí está, ofreciéndome cerveza. Yo, as usual, MUDA. Ni me sale decirle que yo soy de vino y sus derivados. Y eso que ya sé que no es gay y no tiene pareja.

Qué lastimica doy, jajaja.

Hay sólo 2 dobloneras que saben de mi debilidad por él, puede que 4 si otras 2 leen este post.

Intento no contarlo porque quiero que se me pase, pero hay veces que no puedo contenerme.

Intento controlarme, pero el otro día, después de 2 intentos, conseguí encontrarlo en las redes sociales. Me he convertido en una stalker.

Digo conseguido porque es complicado encontrar a personas con nombre y apellido megaultra común. Imaginaos como sería encontrar a alguien del que sólo sabes nombre y primer apellido y que sean tan comunes como José García. También porque estoy un poco pardal. Fue poner “Jose+Garcia+Los Doblones” y encontré su Linkedin y su Facebook. Menuda IT de pacotilla soy.

Y el resultado no ha sido bueno, ahora me parece más interesante.

Puf, a ver si llega el verano y se lleva las mariposas de verano porque odio esta sensación.

Ains, mi marroncito.

Un día por otro y 2 meses sin publicar

Uf, cuanto más llevas sin publicar más cuesta ponerse.

Y, personalmente, dudo de cualquier idea que me viene a la cabeza. No veo que tenga “material” para post.

Como este, por ejemplo.