Cookies

En general no soy de cookies.

Sólo me gustan las de avena y las Butter cookies with sultana de M&S.

El resto, ni fu ni fá.

Pero hay unas que odio. Las cookies de Internet.

Hace tiempo ya que pusieron el molesto aviso cada vez que entras a una web y me da risa porque sólo hay un botón, el de Aceptar. Me da risa porque da igual que le des o no, aceptas.

Pero eso es sólo una de las cosas que me molesta. También me molesta la pérdida de anonimato. Buscas algo que quiere comprar o que te interesa y acto seguido, te salen anuncios parecidos en cualquier web que visites. Cuando me pasa, es decir, siempre, pienso:

¿Cómo hacen las parejas/matrimonios que comparten ordenador? Imagina que estás buscando un reloj para regalar. Terminas y te vas. Tu pareja usa ese equipo y va a empezar a ver anuncios de relojes.

Las cookies son unas chivatas.

Supongo que puedes poner el navegador en modo anónimo, pero es un poco rollo y hay que gente que esa opción la desconoce. O configurar tus navegadores:

Pero es un coñazo. Yo uso varios equipos/dispositivos y varios navegadores simultáneamente. Y a estas alturas, ya me tienen controlada. No hay vuelta atrás. Además, no funciona. Lo he dejado activado y al intentar entrar en mi blog tengo este aviso:

Hasta este punto, podría incluso aceptar que parte de la culpa es mía por no configurar la privacidad que quiero tener.

Pero lo que me saca de mis casillas es que además de chivatos, son unos mentirosos.

Me hago una cuenta de Instagram con una cuenta que sólo uso para el blog, que no conoce gente de mi pasado ni de mi curro. Abro la cuenta, totalmente vacía y lo primero que me encuentro son sugerencias de personas.

Las dos primeras, una ex amiga y la otra, mi ex.

Y lo peor es que me dicen: Basado en tus “Me gusta”.

¿Qué me estás contando? Acabo de abrir la cuenta, ni siquiera he publicado mi primera foto ni he empezado a seguir a nadie.

Aghhhh, como odio que me tomen por tonta.

Me da mucha da rabia porque yo pensaba que la cuenta, al estar creada con la cuenta del blog, que no tiene contactos ni nada, podría vincularla al blog, como hace la gente, que pone su web en el perfil.

Pero, viendo lo visto, no me he arriesgado. Y ahora menos, que sigo y me sigue una chica de Los Doblones y otra que no sabe aún que tengo un blog.

Fucking Cookies! Fucking Liar Cookies!

Una palabra tan bonita para un propósito tan mezquino.

Anuncios

It's your turn, If you feel like

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: