Archivos Mensuales: mayo 2016

Duvet

– Mamá, ¿te acuerdas de la funda nórdica que me compré en IKEA?
– Sí
– Pues la he puesto y le sobra por todos lados, que incómoda. Te la voy a llevar para que me la – cortes y cosas.
– Y le hago un volante.
– No le hagas nada, lo coses y lo que sobre lo cortas. Ni se te ocurra hacerle un volante. Ni lo pienses.
– No, lo que sobre lo dejo para que haga bonito.
– A mí no me parece bonito. Lo coses y lo cortas y listo.
– Ya ves tú, lo corto y se verá la cama, porque no va a tapar el colchón.
– Madre, la cama es de 1,90 x 1,40. El nórdico tapa el colchón.
– No sé yo.

Días más tarde:

– Ya la he quitado y medido, es que la funda mide más de 2 metros y mi nórdico es de 2×2.
– No puede ser
– Que si, que lo he medido.
– Habrás medido mal.
– Que no, he medido bien. Pero lo mediré de nuevo y verás que tengo razón.
– Yo creo que has medido 2 veces el mismo lado.
– Mamá, tengo el nórdico miles de años, sé que es cuadrado, no pasaría nada si hubiera medido 2 veces el mismo lado.
– No sé yo.

Al día siguiente, en el Whatsapp:

– Te confirmo de nuevo, por si acaso: Es dos por dos
– Pero me dijiste que la cama no es de uno cuarenta por uno noventa
– Ya, pero es que la funda es del nórdico, no de la cama. Y para tu información, el nórdico es de 2 metros por 2 metros. Ni se te ocurra hacerme lo que tú quieres
– Bien cuando te suba de los pies no te quejes
– Las otras fundas son como te digo que la quiero y nunca he tenido problemas
– No sé yo.

Esta noche voy a poner la funda. Descubriré si mi madre ha hecho lo que quiere o lo que le he pedido o algo entre medias.

Anuncios

Inspira, allá voy!

Vacaciones firmadas!

Plaza para la Expedición Polar INSPIRA comprada!

Pendiente:

  • Tienda de campaña y colchoneta (creo que me lo prestan)
  • Mapa de cómo llegar
  • Cargar las baterías de la cámara.

El resto, el día de antes. Ya sé preparar equipaje con los ojos cerrados.

Las bodas terrícolas

Mañana me voy de boda terrícola. De esta no puedo escaquearme.

Por supuesto, estoy feliz que mi prima haya encontrado a La Jesi (así es como la llamo yo). Por él y egoístamente un poco por mí, porque aunque tenga 10 años menos que yo, puedo hablar con ella de lo que quiera y la veo más madura que gente de mi edad.

Y en noviembre se casa la Glops, que la quiero mil también. Recuerdo que me preguntó que si me invitaba si iría a la boda. Y le dije: “Claro, odio las bodas, pero siendo tú claro que voy. No hay problema”.

Pero ahora me doy cuenta que si hay problema: querer, querer, no quiero ir.  Que te inviten a una boda es un disgusto para el terrícola. Son un cúmulo de sensaciones y efectos secundarios: alegría, agobio, incomodidad, curiosidad, risas, pobreza. Y si encima conduces, no puedes beber.

Pero vas, porque los quieres. Pero desde el momento que te invitan empieza el proceso:

QUÉ PONERSE

Buscas, pides algo que sólo vas a llevar ese día. No me gusta no amortizar la ropa.

CON QUÉ CALZADO

Calzado que no sueles llevar, es decir, tacones. Qué, como la ropa, no se amortiza.

Me hace gracia mi madre, que tienes unas sandalias para el evento y otras, casi idénticas pero más cómodas para luego. Y yo pienso…cuando llegue ese “luego”… ¿ya no hay protocolo?

Y LOS COMPLEMENTOS

Una de las cosas que más duele: el bolso. Carísimos. He descubierto que las mujeres van haciendo una colección que van prestando y pidiendo prestado.

Y LA PELUQUERÍA

Desde “sólo secar y peinar” hasta aprovechar que un día es un día y hacerse un recogido

LA FAJA

Con el vestido que me he comprado para la de mañana tengo que llevar faja. Como tengo un cuerpo bastante voluminoso, no suelo llevar porque es difícil comprimir todo el volumen. Y que sepáis que ponerse una faja es un proceso doloroso. Uf.

Luego descubrimos que si me ponía un cinturón anchote me quedaba mejor. Pero le dije a mi madre:

Mama, con la faja y el cinturón me va a doler todo.

Ella contestó lo de siempre: “Para presumir hay que sufrir”

¿En qué momento mi madre ha creído que yo quería presumir?

EL REGALO DE BODAS

O conocido mundialmente como “pagar el cubierto”.

Soy partidaria de ingresar dinero. Con lo poco de 3 o 4, se compran la lavadora; y así con el resto. No me parece frío ni impersonal. Me parece mejor idea que darle un sobre el día de la boda para que vean que les das dinero. Basado en familiares directos del aparentar.

Pero claro, eso era antes. Ahora, con lo que cuesta un cubierto en un salón, con el “regalo” lo único que haces es pagar tu cubierto.

LA DESPEDIDA DE SOLTERA/O

Aun no entiendo el signficado. Es como irse de fiesta pero más caro. Con gente que sólo vas a volverla a ver el día de la boda. Me siento pobre cuando escucho que la despedida de fulanito o menganito costaba 150€ por cabeza. Para gastarme ese dinero en una actividad/viaje, debe de gustarme mucho y tiene que ser con las personas que yo decida. Y las que menos sentido tienen para mío son las fiestas locas para desfasar.

En estos tiempos, en los que la boda no es el final ni el inicio de nada, no encuentro el sentido a una despedida de soltera/o.

EL DÍA DE LA BODA

Los Invitados: Madrugar, peluquería, vestirse, ceremonia y convite. Uf, menudo fiestón.

Los Novios: Madrugar más, fotógrafo, ceremonia, fotógrafo, convite, noche de bodas (¿hay algo que se hagas esa noche que no se haya hecho ya?, me pregunto). Y la mitad de ellos están tan en otro mundo que luego no se acuerdan de nada. Ni de la gente.

Me hace gracia cuando me dicen que las bodas molan, te dan de comer gratis. ¿Gratis? Me río yo de gratis. En ningún sitio al que haya ido por voluntad propia he pagado 100 euros por comer o cenar. Llamadme clase baja. Hacedlo.

Y no creo que sea la única que lo piense. Sacas el tema de las bodas y todo el mundo se desahoga.

Lo que más me llama la atención es que esa gente que opina, llega un momento que se casa y su boda es como todas a las que ha ido a regañadientes. Es decir, cuando invitan a los demás y durante la boda, saben que el 90% de los invitados querrían no haber sido invitados.

¿Cómo pueden vivir con esa verdad? Pues supongo que creen que en su boda es especial, diferente, no hay otra explicación.

Como echo de menos las bodas de mi planeta. Que no existen.

Empezar a andar

Justo la semana que quiero empezar a andar, le da por diluviar en el Municipio y alrededores.

Y el CD de Yoga en casa no lo encuentro.

Ains, que pena no poder hacer deporte.

Aunque hoy ya ha parado. A ver que me invento ahora.

Y es que esto de hacer ejercicio, no creo que sea fuerza de voluntad. Te debe salir, así, de forma natural.

Que sí, que con fuerza de voluntad conseguirás hacerlo y ponerte en forma, pero no es lo mismo.

Hay gente que dice: Voy a nadar, Voy a correr, Voy a andar. Y lo hacen.

Yo soy de las de “Voy a empezar a andar” y el primer día me pongo la excusa que ya es tarde; el segundo, que no sé dónde están las zapatillas; el tercer día, durante el día, me empiezo a organizar mentalmente para ir a andar. Y llego cansada a casa. Eso de organizarse no es bueno.

Y luego llega la fase de buscar excusas: uy, es que este chándal no sé si es de salir a andar; es que necesito música y no tengo auriculares; es que ahora que tengo auriculares no tengo bolsillos en el pantalón. Voy a comprarme una riñonera deportiva de esas y pongo el móvil con música y las llaves. Uy, qué Amazon tarda 20 día en traérmelo. Uy….

Pues eso, los que lo llevan dentro lo de hacer cosas, esto ni se lo plantean. En los Doblones, para ser más concretos, tengo a gente de estas que en su hora de comer se van a nadar a la piscina.

Me canso de pensarlo.

Y lo siento, no me creo lo de “pero luego te sientes mejor”.

En otra vida maybe.

Aparcar en Feria Valencia

El viernes 22 estuve en la Feria de Manualidades Creativa en la Feria de muestras de Valencia.

Cuando voy a sitios por primera vez me preparo a conciencia porque me da mucho miedo la incertidumbre de no saber dónde está, por donde se entra o donde se aparca.

Así que me cogí la info de la web y me estudié el mapa. Me costó conseguir averiguar en qué pabellón estaba lo de las manualidades, pero al final lo encontré.

Creo que fui una vez en coche (no sé quién conducía pero yo seguro que no) y aparcamos lejos-lejos pero gratis-gratis en un parking descubierto muy grande y soleado.

Así que me cogí el mapa y me intenté ubicar:

 plano-accesos_feria.valencia

Llegó el día ya allí que fui yo con mi GPS del móvil. Y cuando me di cuenta, ya estaba en la puerta de la Feria y sólo había visto el cartel de parking cubierto y pagando.

Aproveché que había un señor segurata en una exposición de coches y le dije:

Perdone, ¿el parking descubierto?

El hombre me miró y me dijo:

No hay parking descubierto

Yo, con mi inocencia ingenuidad le dije:

¿Pero no hay un parking descubierto gratis?

El hombre empezó a reírse y cuando pudo parar, me dijo:

Señorita, estamos en la Feria de Valencia, aquí no hay nada gratis.

Y siguió riéndose. De mí, mamoncete.

Me indicó como ir al parking caro de narices pero yo lo ignoré mientras asentía con la cabeza.

Al irme me di cuenta que la Feria de Valencia está en Benimàmet, es decir, civilización.

Consejo para los que vayan a acudir a una feria: se puede aparcar gratis.

El primer día aparqué a 2 calles, junto a un Mercadona, y al día siguiente, casi a la lado de la puerta del recinto.

Ya le vale al segurata, me podía haber dicho que se podía aparcar en los alrededores. Ya le vale.

Anuncios