Archivos Mensuales: febrero 2015

Ems, Xals y Glops

Cuando empecé esto del blog pensé que, con el tiempo, me quedaría sin ideas y llegaría pronto a su fin. Pero ha sido al contrario, lo que me falta es tiempo e inspiración para desarrollarlas y publicarlas. Algunas, de hecho, se caducan y nunca se han llegado a publicar. Y otras que he conseguido empezar, en borradores still están.

Y aquí estamos, después de un parón, de vuelta. Me siento extraña pero poco a poco voy volviendo a ser Vis. No me reconocía en los primeros posts de la vuelta.

Y aquí seguimos, desde el principio con mis humildes, queridas y constantes 20 visitas al día. Y no es que me queje, ¿eh? Cuando esto nació no tenía el objetivo de ser visitado por miles de personas al día, la verdad sea dicha, es un blog personal que no suelo publicitar mucho.

Aunque de vez en cuando, no sé por qué, me gusta darlo a conocer. No sé, a veces pasa. En ese momento hay gente/s especiales y pienso: ¿y si les paso el link?

Pasó con Blondie, con Petra, con mis amigos de siempre, con mis amigos mallorquines, con Sergio y Carlos, con Ágora, con Pommery, con gente que ya no quiero que me lea

Algunos de ellos me leen, a otros nos les llamó hacerlo y lo respeto, los quiero igual. Otros son parte del blog porque comentan habitualmente. A los que no comentan también los quiero. Y también son parte del blog.

Y luego hay gente que apareció pero que no conozco en persona. Esos hacen mucha ilusión cuando te enteras por email que te siguen. O comentan y los descubres. O vas a sus blogs y estás en su blogroll. Eso es lo más. Subidón, subidón.

Y esto viene a que hoy he dado a conocer el blog, la vida de esta extraterrestre, a 3 terrícolas. Hubieran sido 4, pero Pailar no es muy tecnológica. Es un amor de los abrazos y las muestras de cariño, pero la tecnología no le cabe en la vida. Es feliz sin ella.

Lo hubiera dado a conocer antes, pero en estos casos hay un poco de riesgo, porque son todos dobloneros. Y al final, todo se sabe. Y abrirme a gente que quiero vale, pero pensar que otros se enteren me hace sentir desnuda, indefensa. Es lo que tiene exponerse al máximo. Pero dejémonos de rollos, vamos a conocerlos:

  • Ems, la segunda de a bordo de la recepción. Es muy activa, le saca partido a las 24 horas del día. Y desde que empezó a hablarme de una de sus actividades, el buceo, me apetece probarlo. Y me siento cómoda transmitiéndole mis miedos de pacotilla: “Ems, una de las cosas que me dan miedo del buceo es no poder hundirme y quedarme flotando”.
    Casi le cambio el nombre en clave de Ems por Nice, porque es muy divertida y lleva varios días que dice cosas como: “Nice to close the door”, “Nice to libration” (cuando tengo un día libre y no voy a currar), “Nice to hear you”. Parece un ñiño pequeño encaprichado con algo nuevo que descubre. Nice.
  • Xals, un amor de persona. Le coges cariño nada más conocerle. Me aprovecho de él y sus cualidades de padre: me ha cambiado la pila del mando del coche, me ha quitado un tornillo de una lámpara, me ayudó en un tema del coche que tengo pendiente de contar… Me lo he adopatdo como padre, así que tengo que ponerme las pilas en descubrir que regalo/detalle le hago para el día del padre =)
  • Y Glops, otra persona de esas que les coges cariño na más conocerla. A veces me dice que no me cayó bien cuando se convirtió en doblonera. Pero está muy equivocada. Me encantó desde el principio. En su faceta profesional es una persona muy segura de sí misma, resolutiva e independiente pero hemos descubierto con el tiempo que no le sale muy bien aplicarlo en la parte personal. Lo bueno es que te sientes útil intentando desestresarla y dándole consejos.

¿Qué os han parecido? Molan, ¿eh?

Ains, estoy hecha un flan.

¿Me leerán?
¿Les gustará?
¿Pensarán “Buah, pues si esto que cuenta es lo que vivo yo diariamente con ella/nos cuenta”?

Como gancho, les he escrito un mail y a 2 de ellas les he puesto un post que creo que les gustará. el de Xals es que está por escribir, pero ya elegido.

We´ll see. Wish me luck!

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¿Qué hay después de publicar?

Parece que he vuelto. Y que me seguís leyendo. Y comentáis. Me encantan los comentarios.

El proceso de publicar un post empieza con la idea, que se desarrolla, se relee y se empieza a subir, con sus imágenes, palabras en negrita, cursiva, tachadas y links siempre y cuando se pueda.

Finalmente, le das a “Publicar”. Y el proceso termina. El post se publica y el proceso se acaba. El post EXISTE.

¿Ya está? ¿Y ahora qué?

La nada es lo que ocurre la mayoría de las a veces. La incertidumbre. ¿Me habrá leído alguien? ¿Les habrá gustado tanto como a mí elaborarlo? ¿Se habrán reído? ¿Habrán pillado los dobles sentidos?

Pero otras veces, ocurre la interactividad entre el bloguero y el lector a través de los comentarios.

Y entonces, el bloguero, o al menos yo, abre y lee el comentario como si de un regalo se tratara. Con la ilusión en sus ojos y una sonrisa en la boca.

Ilusión es lo que hay después de publicar.

San Valentrece

Este año me apetece celebrar, pero eventos que no haya celebrado nunca. Aunque no crea en ellos o me parezcan ridículos o consumistas.

Por eso quería empezar con San Valentín.

Y planifiqué y anuncié que haría galletas con forma de corazón. Pero a partir de la anunciación, todo fueron handicaps:

  • No encontraba cortadores de corazón. Luego descubrí que los busqué demasiado pronto. Ahora hay everywhere.
  • No sé en qué fecha vivo y me di cuenta demasiado tarde que San Valentine caía en sábado. Fue reactiva al respecto y me inventé la celebración del San Valentrece (Viernes 13+ San Valentine). Cambio en las galletas: seguían con forma de corazón pero ahora llevarían un 13 rojo sangriento amoroso en el centro.
  • Decidí que haría 3 recetas. Se me acabó la mantequilla y se quedó en 2.
  • Las empecé al llegar a casa después del curro y se me hizo muy tarde. Me dieron las 23:30 horneando la última tanda de los cojones las galletas.
  • La primera hornada de la receta 1 las saqué muy blandita y al ponerlas en la rejilla se partieron. La segunda tanda las dejé un poquito más y se quemaron. Y la tercera…no me acuerdo. Ya estaba exhausted.
  • De la segunda receta, me salieron como 70 mini galletas. Eran con arándanos y cogieron una aprencia rara, parecían galletas hechas con longanizas, es decir, con carne picada.

Total, que a medianoche empezaba a cenar, frustrada y dándome por vencida.

Al final, no las llevé al curro, no tenían sabor a nada y no me había dado tiempo a ponerles la cobertura de chocolate blanco que quería.

A pesar de todo, decidí darme una segunda oportunidad y me dije: “Las hago el finde“, sin estrés (con la experiencia he aprendido que las galletas no se hacen en un plis).

Pero ayer me levanté mega tarde y me fui de parrandeo, por la tarde a visitar un enfermillo y hoy me he levantado a la hora de comer, he estado trasplantando una megaplanta y ahora estoy posteando mientras termino unos manuales del curro.

Así que nada, haré galletas cuando me apetezca, sin presión. Y total, amor hay todos los días.

Y, después de este intento fallido de celebrar eventos que no celebro, espero con ganas el siguiente: SaInt Patrick’s, que haré la tarta de chocolate Guinness, pero tintando de verde el frosting.

Os dejo unas fotos de las galletas fallidas:

sanvalentinescookiesDe las 3 horandas de la priemra receta, SÓLO las galletas de la imágen son las que han salido decentes.

Ah, si esto va p’alante, anuciaré el siguiente evento a celebrar. Si a alguno/a conoce algún otro evento antes del que propongo, puede comentarlo y lo intento ;-)

Bye bye TBBT y NG

Elegir ver una serie canadiense de policías novatos en la que la trama principal parece liarse unos con otros y romper y liarse con otros pero del mismo equipo antes que ver The Big Bang Theory y New Girl significa algo.

Fueron buenas pero han decaído.

How I Met Your Mother fue ¾ de lo mismo. Sólo que esta la terminé de ver por los años que la llevaba siguiendo.

Pero a estas dos les ha llegado el final en mi lista de serie que sigo.

Bye bye TBBT y NG. Fue bonito conoceros.

Cuatridoblonera

cuatridobloneraCuatridoblonera ya. Difícil de creer en estos teimpos que corren. Recuerdo perfectamente cuando me llamaron a la entrevista en la ETT, luego en Los Doblones y cuando me dieron el puesto, que me preguntaron cuándo quería empezar. Y yo, que llevaba 4 meses de vida de jubilado usando los ahorros, pensé “Pues ahora que me van a dar el puesto, pues empezar dentro de un mes estaría bien y así disfruto un poco más de la vida.”

Pero no cayó la breva y sólo tuve una semana de seguir haciendo nada.

Al principio, siempre tenía el miedo de que me despidieran (con el tiempo he descubierto que todos los dobloneros tienen esa época), y más viendo que pasaba al momento, pero al final se me pasó. Y piensas: “Puede pasar cualquier día”, así que dejas de agobiarte. Sobre todo cuando sabes que has reunido el tiempo suficiente para cobrar el paro.

He conocido a gente maravillosa con la que trabajo, pero trabajar con Barkley es de lo mejor que te puede pasar. Le tengo un cariño inmenso.

Pero llegó Pommery y ahora no podría elegir entre Barkley y ella.

Pero después de ellos, están las chicas de comer, a las que me atreví a invitarlas a mi chiqui-ático a comer.

Y las de recepción, que es difícil no querer a ninguna de las dos.

Dicen que el trabajo dignifica. Mentira. El trabajo se lleva mejor con gente como esta. Y ya. Yo sería igual de digna si no tuviera la necesidad de trabajar.

La verdad que me siento muy afortunada. Fue perfect timing. Llego a España después de mi aventura en el extranjero (entre otras cosas) y echo un curriculum. Y me cogen. Se repitió la misma historia que en Dublín. Pero esto es casa, es diferente.

Como todos los curros, lo mejor son los compañeros. Pero por supuesto, a pesar de tenerlos, se pasa mal más tiempo de lo que se debería.

En estos momentos bastante deprimida pero no desmotivada. Hay mucho curro y el nuevo jefe desde verano me dice lo que todos: “Yo también trabajé en Helpdesk y sé que es difícil planificarse, pero debes planificarte”.

Pero este jefe me gusta. No al 100% pero me gusta, quiere mejorar cosas pero con cabeza.

Si tuviera que decir que es lo peor que llevo es un empleado con el que trabajo en el mismo departamento. Fue mi jefe durante una temporada y no sé qué me gusta menos, como jefe o como compañero. Sólo sé que durante año y medio en Los Doblones no quise venir a trabajar. Because of him.

Pero bueno, de esta gente hay everywhere. Así que sí, trabajar en Los Doblones es un regalo. Remunerado. Y a 10 minutos en coche de casa.

Ah, para celebrarlo, le he pedido a Ems que si me hacía un detallito: una tarta pequeñita. Me hace mucha ilusión. Y me ha dicho que sí. Que maja.

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