Archivos diarios: 5 octubre, 2014

La máquina del sueño

Los que me conocen y los que me leéis sabéis que duermo demasiado.

Al principio era joven y no me importaba.

Luego no me importaba porque estaba deprimida y cuando te sientes así, la verdad que lo que menos te apetece es tener muchas horas en tu día a día.

Y al final me resigné.

Pero en mi última visita al médico, cuando pensé que me había roto el culo, el tema resurgió y la señora me envió al neumólogo. O como la doblonera Reich dice, el sueñólogo.

Fui al neumólogo sueñólogo y me hizo un test con unas 10 situaciones y tenía que probabilidad había de quedarme dormida.

Me dijo que me mandarían la máquina del sueño para hacerme la prueba de la apnea.

Por fin han venido. Y no sé, me he queda un poco de ¿eso es la máquina?

Mañana, cuando le enseñe las fotos a la doblonera Reich, también tendrá la misma sensación.

Venían entre las 18 y las 21, con margen de tiempo, sí señor.

Han vendido a las 18.00 y desde entonces llevo los cacharros puestos.

Un dedal con cable:

 dedal

Y un cinturón:

cinturon

Y ya, no hay más máquina, todo cabe aquí:

bolsa

No sé cómo sentirme, no por la prueba, sino por el resultado. Por experiencia, cuando te encuentras mal quieres que te “encuentren” una enfermedad, no por tenerla sino por confirmar que lo mal que te sientes es cierto.

No sé si quiero tener apnea para que me pongan la fastidiosa pero milagrosa mascarilla y no sentirme cansada toooodo el rato o que no me pase nada y seguir levantándome por las mañana pensando en echarme una siesta.

Ale, me voy a la cama. ¡Buenas noches!