Libertad o vida

Hace un par de días una chica que vive en la calle de abajo se acercó a La Cueva con estas palabras:

– Contigo venía yo a hablar –

Lo primero único que pensé fue: uf, viene a por un favor/duda informática.

Pero me equivoqué . Soy una mal pensada, mala persona y de esas que juzgan sin conocer.

SHAME ON ME.

Venía a avisarme que alguien está poniendo veneno y en 4 días habían aparecido 3 gatos muertos. Uno callejero (con el que intentaba ligar Turbo) y los otros 2 con dueño.

Me recomendó que no dejara salir a Turbo a la calle.

Pero es muy difícil quitarle la libertad. También hay que comentar que Turbo no es un gato casero ni callejero. Es híbrido. Al llegar, sale, le da el aire y entra enseguida. A veces se da una vuelta pero no tarda en volver. Y, los fines de semana, abro la puerta trasera del patio y se sube por los tejados. Pero no va muy lejos. Casi siempre me lo encuentro echándose la siesta en el segundo escalón que lleva a la terraza o en el cuartito por el que hay que pasar para llegar a la terraza.

Y llevo un par de días que esto es un sin vivir.

El día anterior a la noticia, estaba yo a la hora de la siesta en la cama, con el fresquito entrando por la ventana y Turbo en un lado de la cama, ronroneando si le rascaba.

Y pensando: “menudo verano más bueno estamos teniendo: siestas conjuntas, estudiar mientras él me mira tumbado en la puerta de casa y por la noche, salir a escribir o leer con el portátil y él a mi lado, haciendo monerías para que le preste atención”.

Jo, ¿y ahora qué hago?

No puedo dejarlo encerrado en casa, porque tendría que dejarlo en el patio. Y el pobre maúlla pidiendo salir. Y no puedo cerrar las ventanas y puertas. Llevo haciéndolo 2 días y esto es el infierno. Menudo calor. Además, tengo el despachito de estudiar en el recibidor. Pero no funciona si la puerta la tengo que tener cerrada. Aghhhh.

Lo primero que se me ocurrió para poder sacarlo fuera fue convertirlo en perro. Es decir, ponerle una correa. Y allá que fui. Correa de 5 metros y un arnés. Pero descubrí que el arnés era muy grande. Y eso que creía que era el más pequeño que se podía fabricar.

Aun así, probé lo de atar la correa a la barandilla y que tuviera, al menos, 5 metros de libertad. Y lo pasé fatal. Y él más. Estaba totalmente indefenso. Y muerto de miedo. Pobret.

Después de ese intento, me miraba como preguntándose que por qué le estaba haciendo eso. Y hacía una cosa que no había hecho nunca. Al menos conmigo. Se acercaba a mi (y no había comida a la vista, que conste) y se rozaba con mi pierna.
Y también me busca más, y se sube a mi regazo más de lo normal. Qué lástima. Se cree que no lo quiero.

Así que ahí estoy. Pensando que voy a hacer con él:

  • dejar que salga y arriesgarme a que se envenene
  • reducirle su libertad a lo que es el patio interior y se deprima
  • buscar un arnés más pequeño e intentar que se acostumbre.

Menudo dilema:
Decidir si quiero que viva encerrado y deprimido mucho tiempo
o que sea libre y disfrute hasta que muera en breve.

6 pensamientos en “Libertad o vida

  1. Heu dice:

    Buffffffffffff qué complicado… en mi balanza siempre pesa más el platillo de la libertad, porque sin libertad no hay vida pero cachis tó que aquí con libertad tampoco la hay. Supongo que lo mantendría un tiempo a buen recaudo en casita, cabreao y triste, qué le vamos a hacer, y cuando la cosa se calme volver a darle vía libre. En cualquier caso, menuda gentuza!!!!!!!!!!!! una copita de cicuta no les vendría mal a ellos ~~

    Suerte!!!

    • Visitante4576 dice:

      Muchas gracias por comentar. Ahora sé que no sólo a mi me parece complicada decisión.
      Me da mucha rabia porque no es que tengamos una calle llena de gatso callejeros. COmo mucho 4: el mala hostia, Isidoro, la negrita y el naranjita (este ya es un DEP). Además, al negrita la esterilizó alguien y yo hice lo mismo con los míos. No quería llenar la calle con gatitos naranjas y blancos.
      Estoy enfadadísima. Y me siento superimpotente. Aghhhhhhhh.

  2. Melo dice:

    What about to menace of death the fucker that put poison on the street? I would put a piece of paper like
    “I saw lot of poison on the streets lately and lot of death cats.
    I know who you are, I would be careful to drink from bottles and taps from now on, you might die as well”

    Ah, and be careful to your car, your glasses might feel something during the night.”

    With love,

    Cat lover.

    • Visitante4576 dice:

      Thanks for your idea. I like it.
      I will think about it.
      Meanwhile, Turbo is adapating to his 5 meters of freedom =S

  3. Nisi dice:

    Ay, qué lastimica. Yo no sé qué haría. Supongo que le pondría un arnés más pequeñito y lo perrunizaría.El otro día por aquí tuvieron que cerrar una playa que es para perros (vamos, que puedes llevarte el perro) porque un desalmado había puesto veneno y habían puesto unos cuantos. Hay mucho desalmado por ahí suelto…

    • Visitante4576 dice:

      Hoy he probado con un arnés más pequeño pero cuando se lo he quitado y nos hemso encerrado en casa, se ha subido en un silla y no ha salido ni cuando le he puesto comida. Mañana viene mi padre y ponemos verja de plástico en la ventana. A ver si así vamos mejor. Auqneu se acabó de vivir con la puerta de casa abierta =S

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