Archivos Mensuales: abril 2013

2.0 Unplugged

Mi vida 2.0 casi no existe. Publicar es lo único que hago. Y porque medio me obligo.

Leeros, a los que me comentáis y al resto que no saben quién soy es algo del pasado.

Y lo echo de menos.

Y no es porque mi vida 1.0 ahora esté repleta de amigos, planes y tareas que me impidan pasarme por la vida 2.0, NO.

Es porque se ha acabado la estación que no me gusta nada y ha empezado la primavera. Y, en primavera, a la gente le vienen las alergias.

Y a mí me da por hibernar, como a los osos. El sábado me eché una siesta desde las 4 de la tarde hasta las 10 de la noche. A las siete de la tarde me llamaron por teléfono y creía que era domingo por la mañana, desorientada total.

Total, que ya no os leo, ni os comento, ni se nada de vuestras vidas. Pero no sois los únicos afectados. Voy retrasada estudiando en mi curso de Bolillos (del que quiero hablar desde que lo empecé allá por febrero), en preparar el viaje a Roma, el bricolaje y aprender a escribir sin mirar el teclado.

Prometo que volveré a vusestros blogs. Y me recordareis como la tia que comentaba en blogs con 3 meses de retraso.

Miedo de pacotilla III: Llenar el tiempo

Miedo de pacotilla II: SUPERADO hace mucho, mucho tiempo

Vamos a por el siguiente ;-)

Todo el mundo que se entera que vamos a Roma o en webs que leo por ahí dicen una cosa en común:

Roma no se acaba, siempre hay mil cosas que ver.

Y parece que es tan “verdadero” que me da miedo llegar allí y al segundo día descubrir que lo hemos visto todo o que ya no nos apetece ver más.

Por otra parte, en el otro extremo, soy una persona que no le importa “no hacer nada” y estar 5 días sólo paseando y comiendo, pero el miedo de pacotilla está también presente. ¿Bipolaridad?

Supongo que es más el estar con alguien y cumplir unas expectativas (que sólo veo y marco yo, of course).

Puedo ir con dos personas o más y sin problemas, pero cuando se me plantea la situación de que sólo habrá una más conmigo, me da el susto.

Y no sé si es inseguridad o qué sé yo, pero creía que ya lo llevaba bien.

Pero el otro día, un doblonero me preguntó si podía ir a comer conmigo al bar. Y fue bien, pero estuve toda la hora en el bar manteniendo conversación y pasándomelo bien mientras mentalmente intentaba desestresarme.

Y ahora Roma. Petra y yo, yo y Petra. Va a ir todo genial, pero el miedo previo es un rollo.

Además, ahora está la posibilidad que con este post Petra se sugestione y vaya pensando todo el rato:

Ésta, a la primera de cambio, le da un ataque de locura y ya verás la que lía en mitad de la Capilla Sixtina”.

Pero Petra, no te asustes, sé controlar la visitante que llevo dentro =)

The Big Decision 2013

La estabilidad y la máxima seguridad laboral posible han vuelto a mi vida. Y que no se vayan, que no se vayan.

A eso le añadimos que:

– La Cueva se va cayendo a pedazos cada vez más rápido

– Tener una cuenta vivienda ya no me es rentable

– Han pasado más de 2 años y me encanta vivir en España, sobre todo en Valencia. Ya no entra en mis planes (aunque no diré “de esta agua no volveré a beber”) vivir en el extranjero. O, volver a mi plantea. Es momento, como se dice en inglés, de settle down.

– Y que 33 es la edad perfecta para comprarse una casa.

¿O es una locura? ¿O no lo es?

¿Con el país en crisis? ¿Siendo una mileurista por los pelos?

¿Sin un hombre que pague la otra mitad de la hipoteca?

¿Y si me despiden? ¿Pagar durante toda la vida que me queda una casa?

¿No sería mejor alquilar? ¿Acabaré viviendo debajo de un puente?

¿Los precios están tan bajos como dicen? ¿Bajarán más? ¿O subirán?

¿Me arriesgo? ¿Yo? Pues si soy una indecisa y me da miedo hacerme adulta

Todas estas preguntas/dudas/miedos llevan un tiempo paseándose por mi cabecita.

Creo que elegir la casa, mi casa, la de “hasta que la muerte nos separe” va a ser la decisión de este año. Pero da un miedo quetecagas.

Siempre he creído en lo de tener una vivienda en propiedad, pero a veces te vienen pensamientos como que no sentirás que la casa es tuya hasta que la termines de pagar cuando seas abuela y si no tuvieras descendencia, te da la sensación que sería un derroche de dinero. Ya ves, cosas que se le pasan a una por la cabeza.

Así que te planteas el alquiler. Y sabes de gente de está alquiler y “no pasa nada”.  Viven tranquilos. Y es una opción. La gente te dice: bueno, pues pruebas, y si no te gusta, pues otra. En ese momento yo pienso: Ah no, yo por ahí no paso. Yo busco casa el tiempo que haya que buscar, pero yo, en lo que me queda de vida en el planeta, me mudo una única y última vez.

Menudo coñazo lo de mudarse. Si aún no he terminado de traerme trastos de casa de mis padres, del trastero y de casa mi tía como para hacerlo varias veces más.

La siguiente que te planteas es la de comprar. Pero claro, te ha costado la vida ahorrar unos miles euros y te das cuenta que con los precios de las casas sólo te da para la puerta blindada y una plaza de garaje. De las de líneas, por supuesto.

Y ahí estás tú, sabiendo que te has propuesto un año para encontrar casa y no es que no lo tengas claro, es que da mucho miedito.

Y preguntas a tus amigos. Ellos, que son unos soles, te contestan emails, ponen cara de atención cuando les enseñas fotos de pisos pero no pueden ayudarte a decidirte.

A ellos también les daría cosa meterse en una hipoteca a 30 años. O más.

Alguno es sincero y te dice que ni se te ocurra hacerlo. Algún compañero del curro te dice que una de las cosas que más se arrepiente es de haberse comprado una casa en la que ahora no vive (la tiene alquilada) y en la que no quiere vivir. Y los que viven en el extranjero, tienen otra visión  de la vivienda. Pero tienes en cuenta todo lo que te dicen.

Las cuestiones que tienes que tener claras a la hora de adqurir una vivienda son:

  • tienes que estar seguro que te quieres “atar” a la ciudad donde está la casa
  • te tiene que gustar de verdad la casa
  • va a ser inevitable sentirte agobiado (un poquito) con el compromiso.

Personalmente y después de mucho rumiar, tengo muy claro que me quiero quedar en España, y que quiero volver a vivir al barrio donde he crecido. Últimamente me estoy agobiando de tener que coger el coche para todo. No es una decisión a la ligera. Aunque también hubo un tempo que creí que viviría toda mi vida en el extranjero. Por eso no me termino de fiar mucho de mis “tengo claro clarísimo”.

Pero me he decidido y he empezado a empezar a buscar casa. No en serio porque primero tenía/tengo otras burocracias como buscar y pagar un seguro para mi coche y el de mis padres, renovarme el carnet de conducir,  pelearme con la declaración de hacienda… Cuando lo tenga todo finiquitado, seguiré mirando por internet y a mediados de mayo, cuando haya vuelto de mi viaje a Roma con Petra, empezaré la búsqueda de verdad.

Es la siguiente fase después de haber recogido opiniones y de tener algún que otro “visto bueno”. Fue divertido el visto bueno definitivo que necesitaba: el de la psicóloga. Llegué y le dije: “Tengo la decisión más importante que se me ha planteado en mi vida y necesito que me digas que tengo que hacer: tienes que decidir si me compro una casa o no”. Le entró la risa, claro está. Luego ya le hablé más en serio. Le planteé las opciones que había, mis ingresos, las opiniones de la gente, los múltiples miedos de meterse en una hipoteca tal y como está el percal y me dijo que los miedos eran normales y que no veía tan descabellado, en mi situación, comprar una casa.

Así que con este post:

  • Abro la veda de opiniones, consejos y experiencias personales
  • Y si no hay alguien que me haga cambiar de decisión (o todos los bancos se niegan a prestarme dinerillos)…
    ME VOY A COMPRAR UNA CASA. Sin prisa, pero sin pausa.
  • El cumpleaños del 2014 no se celebrará en La Cueva. O sí, pero que no sea porque aún esto viviendo en ella.

Ya se lo he comunicado a mi madre y no lo ve claro, pero bueno, iremos a ver sitios y hablaré con los bancos. Y a ver si tengo suerte y en las tardes libres de jornada intensiva de verano, la encuentro.

Se me pasó otra vez por la cabeza la opción original, la casa de mi abuelo que tienen en herencia mi padre y mi tío. Se me pasó por el hecho de que me vuelvo a hablar con mi padre y que era algo que podía pagar, pero no es, para nada, buena idea. Paso de marrones familiares de nuevo.

Además, ya no me gusta tanto como cuando surgió la posibilidad. Y luego está mi madre, que se lo comento y me dice:” Uy, tú ya no puedes vivir ahí, te sentirías encerrada. Tú necesitas una casa con terraza”. Y me dio la risa. Por supuesto que quiero una casa con terraza pero hay que tener en cuenta que no tengo pasta, no puedo ir buscando lujos.

De todas maneras, me he registrado en la web del Idealista, en una del Municipio y en Fotocasa y como la búsqueda en serio no ha empezado, me he permitido el lujo de fantasear  tengo una búsqueda que tiene los criterios:

Ascensor+Terraza

Y ya hay una que me encanta. Y si miras que tiene una terraza que me encanta y plaza de garaje y la comparas con las de segunda mano que hay, el precio lo veo bien. Pero inalcanzable :’-(

Y la otra, que no tiene terraza pero mucha luz, está en una avenida, y soy una tiquismiquis que se cree que puede ir descartando casas porque “la avenida es ruidosa”.

Ahora le toca al universo ayudarme un poquito. Y ya me he mentalizado que tengo dejar de viajar, de comprar y asumir que la mitad del sueldo será para pagar la casa, un cuarto para los gastos cotidianos y el resto para comida y poco más. Las pagas extras para los seguros varios y como mucho comprarme un sofá. Porque una cosa tengo clara, cuando encuentre casa, no voy a comprar nada más, voy a vivir con la mesa de camping que ya tengo, el sillón que uso ahora y poco más que ya tengo, como el lavavajillas y algún que otro mueble.

Pero sigue dando un miedo quetecagas.

It’s A Beautiful Day – Michael Bublé

Después de que Petra se visitara todas las páginas de alojamientos de Roma:

¡¡¡ TENEMOS ALOJAMIENTO !!!

Petra rocks!

And… It´s a beautiful day.

Hey hey hey
It’s a beautiful day and I can’t stop myself from smiling
If I’m drinking, then I’m buying
And I know there’s no denying
It’s a beautiful day, the sun is up, the music’s playing
And even if it started raining
You won’t hear this boy complaining
‘Cause I’m glad that you’re the one that got away
It’s a beautiful day

Económicamente normal sería ideal

Pues eso, del montón. Eso es lo que prefiero. Ni rica ni pobre.

Lo del hombre que me mantenga…lo olvidamos.

Me ha vuelto a pasar el efecto Bonus.

Y si, podría ser casualidad, pero ya toca las narices.

El Cari de Ágora da mis referencias en un banco al que se apunta y me dan casi 40€.
Por otro lado, me hago un seguro de coche y por apuntar a mi padre me dan 50€.

Todo genial hasta ayer.

Llego a casa y descubro que el Turbo tiene un muslo con un rodal sin pelo y dos heridas. Yorch, el enfermero, al ver las fotos me dice que vaya al veterinario.

Total, consulta + antibiótico + pomada (de miel, eso sí) = 56 pavos.

Y dentro de 10 días, a volver para ver si hay que seguir dándole antibiótico y comprobar si se está curando bien. Si hay suerte, sólo será lo que valgan los medicamentos, 32 euros. Si no, otros 50 pavos más.

Calculando a ojo, queda claro que vuelvo a salir perdiendo. Sale más de lo que entra.

Así que la noticia de que tengo que pagarle a Hacienda 55 euros no me ha sentado tan mal.

Por regla de 3 algo bueno tiene que caer =)