Archivos diarios: 29 junio, 2012

Un mes

Un mes desde que me dijeron que me habían aceptado en el campo de trabajo.

Un mes desde que empecé los planes para el viaje.

Un mes para ir finiquitando los preparativos de la lista que creía que iba a ser inicial

Un mes para ponerme música en la tarjeta de memoria.

Un mes para probarme la ropa y decidir qué me llevo.

Un mes para leer sobre Polonia y Varsovia.

Un mes para imprimirme alguna guía o info interesante.

Un mes para activar la tarjeta del banco porque la que uso puede que me de problemas.

Un mes para decidir si renovaba el pasaporte porque le queda casi nada o nada.

Un mes para arreglar la puerta con mosquitera por donde Turbo se escapa.

Un mes para sacar dinero en efectivo del único cajero que me da dinero con mi tarjeta chunga.

Un mes para mirar tatuajes por si acaso me daba el puntazo allí.

Un mes para buscar alojamiento la primera noche antes de ir al campo de trabajo.

Un mes para decidir si hacia couchsurfing y buscar sofá

Un mes para pedir cita para depilarme.

Un mes para no ir con estrés y prepararlo todo con ganas, ilusión y  con tiempo.

Resultados:

  • Tramité la Tarjeta Sanitaria Europea (que ahora se pide por Internet y dura 2 años).
  • Ni siquiera he mirado cuando caduca el pasaporte o si ya lo está.
  • Música: sólo digo que la tarjeta de memoria sigue con la misma música desde esta entrada.
  • Ropa: aún no he guardado toda la ropa de invierno; aun no he sacado toda la ropa de verano
  • Depilación profesional, pagando y con cera? No, tendrá que ser a correprisas con cuchilla.

 Ha pasado el mes y me ha pillado el toro.

Me rindo: soy así y no cambiaré. A ver si  me lo aprendo y a la próxima me estreso menos y paso de preparar con antelación. La cosa es que en mi planeta tu te lo planificas metalmente y las cosas se hacen solas. Aun no me acostumbrado a vuestro sistema. He aprendido a planificar pero…Total, ¿para qué? Para que esta semana haya decidido lo que era imprescindible y así ha sido:

Lunes 25: conseguí sacar dinero, recogí el antifaz para dormir y los chiribinchis polacos (dinero polaco) de casa de mi madre.

Martes 26: Reservé la habitación de la primera noche y compré el billete de bus. Facturé el vuelo de ida. Imprimí dos copias (por si acaso).

Miércoles 27: activé la tarjeta de por si acaso. Busqué la lista para escanearla y ponerla en el post. Iba tan estresada en el curro que le pedí a Blondie, que casi no conozco, que me rellenara el “Cómo soy” de mi perfil de Couchsurfing porque si no, no puedo contactar con los dueños de los sofás. Hasta el jueves no pude leer todo el mail de Blondie.

Jueves 28: escaneé la lista. Imprimí algunas hojas del inyourpocket de Varsovia. Llegué a las 00.50 a casa, me puse el despertador a las 06.00 pra poner una lavadora y estuve leyendo antes de dormir.

Viernes 29: ha sonado el despertador y he seguido durmiendo sin poner la lavadora. He publicado el post.

Salgo a la hora de comer, tengo tarde libre. Llegaré, comeré, intentaré hacer y recoger  la colada y haré la maleta. No cabrá todo y parecerá que me vaya para no volver. Sobre las nueve empezaré a estar hasta los huevos de no haberlo hecho antes y será todo mecánico. Cogeré mi maleta y ale, andandillo cuesta abajo a por el tren y luego a esperar una hora y media el bus nocturno.

El resto…Who knows?

Vuelvo a finales de julio. Si me echáis de menos, comentad, desahogaos, decidme cuánto me queréis, que yo ya contestaré cuando vuelva. Porque cuando me voy de vacaciones, desconecto de la tecnología en general. Solo me quedo con la música. Y viendo lo visto, me veo metiendo música en tarjetas varias minutos antes de irme al tren. No sería ni la primera ni la segunda vez. Y ya se sabe: no hay dos sin tres.