Archivos diarios: 18 abril, 2012

Sueños

Lo de los sueños es todo un misterio.

¿Tienen significado?
¿Se puede influir en ellos?
¿Por qué algunos los recuerdan y otros no?
¿Cuál es la razón de su existencia?

Para mi los sueños no significan nada (gracias a Dios) y se generan tal y como lo vi en un capítulo de Érase una vez la vida (o el cuerpo humano o algo así): salían fotogramas de cosas del día y llegaban al cerebro, las ponían, las mezclaban y voilá, sueño creado.

 Ayer tuve un sueño que podríamos decir que era de ciencia ficción y traición. Y de comedia, porque yo me parto con la de gilipolleces que puedo soñar.

Os describo a continuación las escenas:

Escena 1:

Yo, agachada y asomada a un pilar. Al fondo una puerta con un boquete resultado de un tiroteo. Yo disparo y al otro lado de la puerta, lejos hay un tío. El tío huye.

Me giro y le digo a mi madre:

– Mamá, le he dado, lo sé, y ni se ha inmutado
– ¿Estás segura que le has dado?
– Pues claro que le he dado, ya sabes cómo es mi puntería (esto da risa porque en la realidad, la puntería y yo ni nos conocemos)
– Ya se quien es y lo que está ocurriendo. Y no vais a poder derrotarlo. Es invencible, es el experimento que han conseguido que tenga éxito. Pensé que nunca lo conseguirían (yo creo que esto me lo he sacado de la serie Alcatraz) – dice mi madre con voy de misterio.

Escena 2:

Parece ser que mi madre antes pertenecía al grupo de los del invencible. El exprimento, que a partir de ahora lo vamos a llamar “Pasta” porque es un mejunje que se mezcla y se come y te hace invencible.

Mi madre intenta recordar los ingredientes y las proporciones, pero mi madre nunca ha sido buena para recordar con exactitud.

Pero a la segunda, lo consigue. O eso creemos.

Lo comprueba restregando un poco de “pasta” en una tira como las de las perfumerías que rocías para ver como huele. Y para saber si es correcto, tiene que salir una gama cromática, como las paletas esas que llevan los pintores (What the fuck??? De dónde he sacado yo ese método de comprobación?)

Como salen los tonos de color correctos, Yorch se toma una dosis.

Para comprobar que funciona, a mi se me ocurre la brillante idea de dcirle:

Como tu padre es policía jubilado seguro que tiene que tener una pistola por ahí, vamos a comprobar que eres invencible. Pégate un tiro en el pie. (aquí se que la idea del tiro en el pie es por lo de Froilán, pero soy la peor amiga del mundo. Con lo que quiero yo al Yorch en verdad y en sueños le pido que se pegue un tiro)
– Uy, no hay balas – dice Yorch
– No hay problema, probamos con un pellizco muy fuerte en el brazo (de un tiro a un pellizco, subrealista)

Y el pellizco le duele. Mi madre y yo nos despedios de Yorch y nos vamos a casa.

Escena 3:

Mientras vuelvo a casa con mi madre y sabiendo que la “pasta” no ha funcionado, voy leyendo las instrucciones de la pasta.

Apunte: No tenemos la receta pero si el prospecto con efectos secundarios y demás.

Veo una tabla parecida a esta y veo que la pasta hará efecto a las 6 horas, que la primera reacción es ser muy rápido:

Escena 4:

Llamo a Yorch, que aún no lo sabe que podría funcionar, lo que significa que el mundo se va acabar porque hay un tío invencible y donde lo pillo? Yendo a comprar el pan.

– Yorch, Yorch, te sientes veloz? Es que puede que funcione la “pasta”.
– Pues la verdad es que si, porque he llegado súper pronto a la panadería.

Escena final:

Yo luchando con un tío ciclado e invencible pero yo más. Me dice:

– Mauhahahaha, te he sacado los riñones. Vas a morir.
– No antes que tu, yo tengo tu corazón en mi mano, muahahahaha! (esto del corazón no hay duda que es de la serie Once Upon a time)

Fin del sueño.