Archivos diarios: 25 diciembre, 2011

Elegir el peor día para nacer

Estos son los días en los que debería estar prohibido nacer: 1 de enero, 6 de enero, 29 de febrero, 1 de noviembre, 28 de diciembre (o 1 de abril en la mayoría del resto de países), 24 y 25 de diciembre y, por supuesto, el 31 de diciembre.

Debería haber una regla a nivel nacional. Tu tienes un hijo, por ejemplo, el 29 de febrero y para evitar no joderle el cumpleaños “anual” o que la gente le haga todo tipo de bromas y cálculos sobre su edad y cosas por el estilo… el médico te tendría que decir: ¿Señora, que día ponemos en la ficha?. Y si, tú eliges. Y esta elección sería legal, por supuesto. De hecho, voy a comentársela a Rajoy, para que lo ponga como anexo a lo eliminar los puentes festivos.

Ya lo estoy visualizando, es 24 de diciembre y todo el mundo bromeándole a la futura mamá: “Ya estarás a puntito, eh?”, “Mira que si lo tienes hoy…”, etc, etc.

Y ahí está la mujer, hasta las narices de las bromas, de la barriga y de tener que controlarse con la comida. Y se dice a si misma: “Qué narices, es Nochebuena y esto no se me va a notar, total, ya estoy enorme”. Y disfruta comiendo los langostinos, la sepia, el cordero, la piña y el melocotón en almíbar en un plato con helado, y un polvorón detrás de otro.

Hasta que llega el momento en que empieza a sentirse mal y confundida: ¿Me he pasado comiendo o estoy de parto?

Y sí, está parto. Al pobre marido lo pilla desprevenido, de risas con sus cuñados. Su reacción, por supuesto, es ponerse blanco y tardar en reaccionar. Y olvidarse de dónde ha dejado la chaqueta, las llaves y donde ha aparcado el coche.

Y allí van, de camino al hospital, donde los que trabajan allí ya están un poco moscas porque parece que son los únicos que trabajan esa noche mientras sus familias se ponen las botas. Pero son profesionales ante todo, y siguiendo las reglas a rajatabla: en festivos y fin de semana se da a luz al natural, la epidural sólo de lunes a viernes.

Después de unas horas de parto, aparece la criatura. Que llora, porque no ha llegado a tiempo parala cena con sus primos y ha llegado tarde porque Papá Noel ya ha repartido los regalos y hasta el año que viene no vuelve a pasar.

O como esta visualización, también tengo la de Nochevieja, pero aquí la madre va vestida de cotillón, porque de hecho, le pilla en uno.

O la de Año Nuevo, que todo el mundo está durmiendo habiendo acabado el año como Dios y tu lo empiezas dando a luz, com una pringada.

¿Y que me dices de dar a luz el día de los inocentes? ¿Quién se lo va a creer si tu propio marido se ha partido de risa en tu cara cuando le has dicho lo de “Cariño, creo que he roto aguas”?.

Por no hablar del trauma de las criaturas. Que tu cumpleaños no es importante porque justo ese día lo compartes con n tío gordo que le ha dado por llevarles regalos a todos los niños del planeta. Así no hay quien gane.

O de esas criaturas cuando se hacen mayores, que nadie va a sus celebraciones porque ya tienen planes, como cenar con la familia, comer con la familia, salir de fiesta con los amigos para celebrar que se acaba el año… Menos mal que a esto último estás invitado. Y te tienes que conformar con que después del brindis por un nuevo año que promete ser cojonudo, alguno se acuerde y diga: “Ah, por cierto,  felicidades tío! Qué cumplas muchos más!”

Pues eso, que hay días en que es mejor no haber nacido.

Aún así, aprovecho para hacer unas felicitaciones varias:

¡¡¡ Feliz Navidad a los que creen !!!

¡¡¡ Felices fiestas a los que no !!!

Ah, por cierto… ¡¡¡ Feliz Cumpleaños a Carlos y Blondie !!!

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