Archivos diarios: 17 diciembre, 2011

Premios Dobloneros

Ayer, al final, no nos dieron la cesta de Navidad. O cesten de Navidaden, como la llamamos nosotros en nuestra versión personalizada del alemán.

Pero si que tuvo lugar la cena de empresa. En un salón de estos de eventos como bodas, bautizos y comuniones. Muy bonito, me encantó la decoración.

Todos los informáticos nos sentamos en la misma mesa y volvimos a escuchar las mismas bromas que cuando salimos en manada a tomar el café: “Ale, a esperar media hora, que los informáticos han colapsado la máquina del café”, “Ale, menudo grupo, da miedo pasar por en medio”, “Parece que nos tenéis miedo, siempre vais en grupo” y comentarios del estilo.

La comida, para lo que he oído que costó, me pareció un poco minimalista. Aunque me encantó el entrante de patata, patata violeta y aguacate.

Después de la cena, mi primera cena de empresa, llegó el momento de los Premios Dobloneros. Lo típico, elegir a la Miss y al Míster más amable, más simpático, más guapo, más fashion y la categoría especial “Espíritu Doblonero”. En esta última categoría siempre aparece como candidato o ganador el Doblonero Jefe, pero este año no ganó.

No hubo muchas sorpresas,  la mitad de ellos eran igual de amables, guapos, simpáticos y  fashion que el año pasado y repitieron triunfo.

Pero también hubo algunas sorpresas, como por ejemplo, la de Miss Simpatía, que la gané yo.

Qué vergüenza me dan estas cosas. Salí nominada y fue un “Tierra trágame” al ver mi foto de la Intranet con la cara de panquemado que tengo. Pero cuando salí ganadora, casi me da un ataque. Mi comentario al recibir el premio me salió del corazón. Dije: “Pero…si soy una borde”.

Parece ser que saben que en verdad es mi humor borderil, y que soy una tía supermaja.

Todos las misses y místeres tuvimos un detallito: una cena de degustación en un restaurante para 2 personas.

Como no tengo pareja, pensé a cual de mis amigos me iba a llevar. Fue imposible elegirlo. Por eso, decidí que mi vale-restaurante lo voy a usar con la persona que más quiero: MI MADRE.

Le ha hecho mucha ilusión cuando se lo he dicho. Después de hacer comentarios del estilo: ¡¿Qué te han elegido?! Pero…¿saben quién eres? ¿Y cómo se lo ha tomado tu compañero?. Le he tenido que explicar que, cuando una de tus tareas es arreglarle el Outlook a la gente de la empresa, te conocen todos. Y que no sueles tener muy buena fama, porque siempre te llaman medio enfadados porque tienen problemas con el ordenador. Lo cual es un mérito haber ganado este premio. Respecto a lo de mi compi, le he explicado que le gustó que ganara y que no le he robado el premio, por muy simpático que sea él también. Hubiera sido raro que él hubiera ganado en la categoría de “Miss”.

Después de la entrega de premios, se pasó al sorteo. En el que no me tocó ninguna de las 3 teles que se sorteaban. Jo, yo quería la de 47 pulgadas. Menudo bicho de televisión. Parece que mi racha de ganar en los sorteos se quedó en Irlanda.

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