Archivos diarios: 4 agosto, 2011

Hibernación con un toque de resfriado

¿Alguna vez has oído eso que dicen, que cuentan que cuando te quedas embarazada, tu cuerpo cree que el feto es un parásito y el embarazo se convierte en una lucha a vida o muerte de 9 meses entre la madre y el futuro bebé?

Pues lo mismo hacen mis kilos de más con el resto de mi cuerpo. Es empezar a hacer ejercicio y le atacan para que pare de hacerlo.

El miércoles 27 de julio, después de haber tenido la decisión en mente antes de la visita de Melo y; después de haber conseguido ir a la playa 3 días seguidos, me decidí a ir a la clase gratis de gimnasia en el paseo marítimo de Doblón town. Las clases son los lunes, miércoles y viernes.

Y fui, y nada más empezar volví a acordarme que soy arrítmica. Pero da igual, no me conocía nadie. Y aguanté toda la hora. Yo, que hacía un año que no hacía ejercicio regularmente. Luego me costó una eternidad llegar hasta el coche, no sentía las piernas. Y las agujetas del día siguiente fueron mortales, pero me sentía bien, necesito moverme.

Pero llega el viernes y entre las agujetas y que estaba nublado, me rajé. Pero me prometí que a partir del lunes, a piñón, sin excusas, todo agosto al 100%.

Llega el sábado, y yo de ama de la cueva ordenando, limpiando, hablando con los gatos, viendo series, cocinando y terminando el día con Versión Española, una película que ni fu ni fa pero que terminó cuando yo pensaba que empezaba lo bueno. Más feliz que una perdiz.

Y me acuesto, y a las 8.20 del domingo me despierto porque me muero de dolor de garganta, de cabeza y tengo mocos. Así, sin avisar. Ataque sorpresa, un constipado de verano. Aghhhh.

Pasé un domingo fatalísimo, con frío, con calor, mareada… A las 20.00 quería que se acabase el día. Yo que había planeado hacer 2 carrot cakes: una para las abuelillas de la calle y otra, para los dobloneros.

Y el resto de los días no ha sido muy diferente: empecé levantándome con la voz de Rita Barberá y he tenido 3 días (no recuerdo que pasó el lunes después del curro) que he llegado de currar, me he tumbado en la cama, me he despertado a las diez de la noche y me he vuelto a reenganchar a las once y media hasta el día siguiente. 3 días durmiendo más de 10 horas y no me recupero. Aghhhh.

Me estoy planteando qué, además de ser una pupas y una quejica, tengo alma de oso, de esos rarunos que hibernan en verano.

Pero aunque parece que he perdido una semana de vida en modo hibernación, a la semana que viene espero que se me hayan ido todas las pupas, vuelva a estar activa, sin sueño, con ganas de volver a la gimnasia y a subir todos esos posts que tengo en la mente y se me van a caducar antes de subirlos. De hecho, éste lo empecé el jueves pasado y no se parece en nada a la idea original.

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