Archivos diarios: 18 junio, 2011

2 tazas

¿No querías sopa? Pues toma dos tazas.

Pues eso, yo quería un gato. Tengo 2.

Y me arrepiento desde el tercer día de tenerlos. Es algo que yo creía que quería y cuando los tuve me dí cuenta que me había autoconvencido desde hacía mucho tiempo que quería un gato, pero en realidad, no quería. Supongo que también influye que a Jabuk también le gustaban y siempre pensé que estaríamos juntos y que tendríamos uno.

Al principio, me arrepentí de haber aceptado a los gatitos y pensé  pesar de haber pensado que se podrían escapar, que los podría abandonar en el monte y que se podían morir y así el error estaría solucionado. Es cruel pensar todo esto, pero de verdad lo sentí. Sobretodo porque en mi casa, que a partir de ahora la llamaremos “la cueva”, hay mucha humedad y poca ventilación. Y, a pesar de haber ido a casa de gente con gatos, nunca había pensado que el pipí y el popó que hacen olería tanto.

Llevamos juntos 2 semanas y la primera creo que me dio un ataque de ansiedad: olía fatal la casa (y eso que recogía todo lo que hacían al momento), pensaba que a mi abuela no le iba a hacer mucha gracia y me daba vergüenza invitar a gente oliendo como huele.

Pero se les coge cariño enseguida. Son más bonitos…Tienen unos 4 meses. Uno blanco y otro pelirrojo. Y se portan muy bien. He intentado hacerles fotos pero es imposible. Ahí van unas aproximaciones:

 

Y la semana pasada uno se me constipó y se me puso con fiebre. El primer viaje y pago al veterinario. Era de esperar, hacienda me devuelve 53 míseros euros y los uso para pagar el médico de los animales. Ya me ha pasado otras veces.

Menos mal que ya está mejor, porque a pesar que todavía me arrepiento, ya no podría deshacerme de ellos. Así que aquí estamos los tres, compartiendo sitio en la cueva. Creciendo y adaptándonos a los cambios.

Y menos mal también que son pequeños, porque me dí cuenta que siendo machos, tenían nombres de chica. Los he rebautizado: Tigre y Turbo. Fue un poco extraño explicarle a la veterinaria que, el gato que se llamaba Turbo llevara 3 días sin moverse, sólo durmiendo, jeje.

También me arrepiento porque esto es bastante parecido a tener hijos (cosa qué, definitivamente no quiero). Te consuela que no se harán adolescentes y que no tendrás que llevarlos a inglés, natación y futbol. Pero por lo demás lo mismo. Si se pelean, les dices que no se hagan daño; si no los oyes, es porque algo malo están haciendo. Y cuando están en el sofá, se acurrucan y ronronean junto a ti =)

En menudo embolado me he metido. ¿Por qué no le hice caso a la gente? ¿Por qué aparecieron dos gatos a la misma vez?

Y aquí estoy, este fin de semana que se me está haciendo eterno por el bajón que llevo encima, en parte porque me duele el cuello y no duermo, porque me va a bajar la regla y porque me siento sola, a pesar de tener a los gatitos. Y claro, dándole vueltas a la cabeza, todo va relacionado. Después de, en un tiempo record, conseguir mucha cosas, el tema gatuno era lo siguiente y después de él, en un rincón de mi corazón, creía que Jabuk volvería. Pero va a ser que eso no lo voy a poder conseguir, para eso se necesitan 2 personas. Y, a pesar que él ha vuelto a contactar conmigo y yo le he pedido que mueva alguna ficha, él me ha dicho que no estoy dentro de su futuro. Gilipollas, si no quieres nada, ¿para que me tocas las narices?.

Y para terminar, os prometo que no voy a ser una de esas obsesionadas que sólo hablan de sus mascotas. como si fueran sus hijos Me gustan mucho, pero no dan para mucho más que medio post y uno entero si metes tus conflictos personales =P

Acepto comentarios del tipo: “Ains que gatitos más bonitos, no los tires al monte” y del tipo: “Ains que tío más tonto que no vuelve contigo, no sabe lo que se pierde”.

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