Archivos diarios: 14 marzo, 2011

Autoridades

¿Me parece a mí o la policía y sucedáneos está muy activa últimamente?

En estas 2 últimas semanas, me he cruzado de frente 3 veces con ellas, una de ellas en el municipio de Los Doblones.

Me han adelantado con las luces azules otras 2 veces, que podríamos contar como 3 porque la segunda vez iban 2 coches juntos. Y no me buscaban a mí.

También, me crucé con la Guardia Civil otras 2 y una con la Guardia Rural (¿qué función tiene la Guardia Rural?).

El jueves, llegué a casa y mi madre me comentó que la Local la había llamado al móvil (con  número oculto) para preguntar por mi tía-abuela, que vive en el edificio de al lado.
Yo, la escuchar la frase: “Soy la Policía Local y le llamo para que me facilite información” hubiera colaborado  sin pensármelo 2 veces. A mi madre le dio por pensar que podría ser alguien que intentaba hacerse pasar por la policía para averiguar  si mi tía-abuela no estaba en casa y así poder entrara a robar. Así que si, mi madre no quiso colaborar con la autoridad. Aunque, finalmente lo hizo al asomarse al balcón y ver 2 coches de policía.

Pero lo mejor fue éste sábado.  Volvíamos de un concierto de Bandas Sonoras con música clásica y las Twil sisters me comentaron:

–  Hey, ¿qué tenías pensado para cenar?
– Pues la verdad que nada, porque en casa se han ido de parrandeo y tengo que cocinarme
– Nosotras habíamos pensado ir a por kebabs, ¿te apuntas?
– Genial. Uy, no hay sitio para aparcar cerca, ¿pasa algo si lo dejo en doble fila mientras los compramos? – pregunté cuando me di cuenta que no encontraríamos ningún sitio donde aparcar
– No, no creo que pase nada, nosotras siempre lo hacemos – contestaron

Acto seguido, allí voy yo, aparcando en doble fila, las sisters salen y mientras se alejan les digo “cojo las cosas y salgo”. Y, en ese momento, a través del espejo retrovisor veo una luces azules que se colocan justo detrás de mí.

Al igual que ves pasar tu vida en fotogramas cuando crees que vas a morir, yo vi pasar las páginas del libro de la autoescuela.

Sólo sabía, con seguridad, que había que poner las luces de emergencia, pero…
¿se puede aparcar en doble fila? Si, siempre que el tiempo no sea superior a 2 minutos ¿o eran 5?
¿puedo ir a comprarme el kebab abandonar el vehículo? No, o… ¿sí?

Y allí estaba yo, que me quité el cinturón, me lo volví a poner, a volver a quitar, salgo, no salgo, saco llave, meto llave, apago luces… las tareas básicas de nerviosismo ante las autoridades (eso sí, con los papeles en regla aunque un poco acojonada porque la foto de mi carnet está oxidada ). Un policía ya no está y el otro ha salido (y no ha puesto las luces de emergencia) y las sisters… ¿habrán descubierto que estaba teniendo un dilema mental conmigo misma? ¿sabrán que quiero un kebab de cordero? Aghhh.  Finally, mi decisión fue la de encender el móvil (lo apago por completo cuando voy a espectáculos), y llamarlas, eso sí, con las esperanzas al máximo de que no lo tuvieran ni apagado, ni en silencio. A mitad proceso, menos mal, Twil vino en mi ayuda a preguntarme que es lo qué kebab y condimentos quería.

Luego me enteré que el policía que había desaparecido estaba comprando kebabs. Mamones, les gusta hacerme sufrir.

Pero creo que la que gana en situaciones policiales es Ágora, que un martes (o día laborable cualquiera), a la 23.30 de la noche (o así), cuando volvía a casa, completamente sola por la carretera, la pararon en 3 rotondas consecutivas preguntándole “Dónde iba a esas horas” para finalmente descubrir,que las las delegaciones palestina e israelí estaban por ahí y no se podían cruzar con ningún vehículo.

Pues eso, que se supone que la presencia de las autoridades debería dar seguridad y lo único que produce es miedo a la multa y sospechas de si estamos en época de recogida de dinero =P

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