Archivos diarios: 25 diciembre, 2010

25 diciembre: Navidad para algunos

Con mi post “Decorar la Navidad”, me sentía navidalmente satisfecha. No pretendía hablar más sobre ello. Pero entonces, la gente empezó a postear sobre la Navidad, a comentar en blogs sobre la Navidad, estar en el bar hablando de la Navidad, en el telediario se hablaba sobre la Navidad, mi madre opinaba sobre la Navidad. Y me enfadé con el sentimiento general que había: “es que ami las Navidades/fiestas no me gustan, es más, quiero que pasen rápido”.

Pero… ¿tan gilipollas somos?

 

Nos dan la oportunidad de reunirnos con la familia, pensar en la gente más cercana y que más cariño tienes, reírte con ellos, hacerles regalos, y disfrutar, que cada vez nos quedan menos Navidades, jopelines.

Si, está claro que si ya tienes más de 3 personas que se han ido, pues supongo que te acuerdas de ellas, porque de eso se trata, de estar acompañado. Y que al final, intentando que sea todo perfecto, que esté toda la comida lista, los viajes a ver a todo el mundo… estresan. Y que lo del consumismo está cada vez más presente y ami tampoco me gusta.

Pero no para tanto. Todo tiene arreglo y vale la pena disfrutar.

Yo soy una sentimental, yo lloro por todo, a mi me afecta todo. Y no sé, al final, si la pérdida o los malos ratos no han sido muy recientes, no te vienen a la cabeza. Si yo pienso en mis últimas Navidades, me vienen a la cabeza las del 2007, con mi madre postiza irlandesa y la mesa maravillosa que preparó.

Las de este año, con la cena de Nochebuena en familia. Con mis tías cada vez más prácticas, con vajilla de usar y tirar y comprando casi toda la comida ya cocinada, lista para llevar. Y charlando con mis primos, descubriendo que han cambiado: mi prima viviendo con su novio, mi primo que siempre ha sido de discotecas como Masia y Pachá y que ahora, me entero que lleva 3 años sin salir de fiestón para estas fiestas y que le gusta quedar en casa de algún amigo y durante el resto del año, prefiere viernes de cena y pub con unos dardos que macrodiscotecas. Y he tenido que hacer mucho esfuerzo en acordarme que las del 2008 y del 2009 fueron en Dublín, con lo que se supone que era mi pareja y que al final fueron más frustrantes que divertidas. Y eso que también hubo amigos.

Hoy ha sido un día de Navidad más mejor que antes de irme al extranjero, he madrugado más (es decir, que no me he levantado a las 5 de la tarde) y ha sido un día normal (ya no voy a ver a mis abuelos paternos porque ya no están y eso era lo único especial de ese día), pero sintiéndome feliz, que son fiestas.

También me da rabia que la gente no disfrute de las fiestas, porque eso se transmite a los pequeños de la casa. Esta mañana he oído, a través de las gruesas paredes del edificio, a los nietos de los del quinto piso. Quería haber estado allí para ver la cara de felicidad y sorpresa al decir: “la bici, lo que yo más quería”. Y no hacía más que repetirlo:

la bici, lo que yo más quería, la bici, lo que yo más quería


Y si de verdad lo quieres, el consumismo, las malas caras de la gente y el estrés, no te estropearán las fiestas. Con pequeños detalles, la gente puede ser feliz, no hacen falta grandes regalos, ni que sean para Navidad ni Reyes (me duele muchísimo tener que comprar tan sólo por el hecho de que todo el mundo compra, existen las muestras de cariño, cocinar para los demás, hacer algo con tus propias manos aparte de lo que se nos vende: comprar. Y lo peor, comprar días antes que empiecen las rebajas).

Pero como todo lo bueno, hay que trabajárselo. Hay que salir a la calle pensando que es Navidad, que podemos disfrutar estas fiestas, y puede que las luces que ha puesto el ayuntamiento no nos parezcan tan ridículas, ni que no nos haya tocado la lotería sea tan malo. Y hasta los que están sin trabajo, como yo, nos hagamos a la idea que también estamos de vacaciones, y ya volveremos a preocuparnos cuando terminen. ¿A qué estamos esperando? ¿A qué llegue agosto y nos quejemos de la operación salida, el calor y que no tenemos todas las vacaciones que nos gustaría? Pues andale, andale, a ser felices, que las fiestas no son malas como dicen, sólo hay que deshacerse de los malos humos que nos contagia el de al lado.

Y para acabar mi protesta/celebración Navideña, decir que tengo envidia sana de los que creen cada uno en su Dios y sus respectivas navidades y todo lo que conlleva: disfrutar de la gente, buscar la felicidad de los demás y de uno mismo, creer que hay algo más allá del consumismo, del verdadero amor y la amistad, compartir y estar seguros que hay alguien que cuida de nosotros y hay una razón para que no perdamos la esperanza.

¡¡¡ Felices fiestas !!!

Ah, se me olvidaba. ¿Os ha traído algo Papá Noel? Yo es que soy más de los reyes.

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