Archivos diarios: 12 diciembre, 2010

RASTRILLOS

Me he pasado por el mercado de Navidad de mi ciudad.

Decepción total, esperaba que fuese medieval, como el del puente del 9 de octubre =(

No había mucha ambientación (es lo que tiene no ser un mercadillo medieval) y los puestos, que eran pocos, de poca calidad y muy separados unos de otros, estaban cerrados porque, como no era el medieval, cerraban a mediodía.

Pero ha sido todo un éxito en el nivel personal. Ha solucionado uno de los grandes inconvenientes que siempre se me planteaban a la hora de hacer jardines Zen con mi toque personal. Me gusta hacer jardines Zen, no comprarlos. Para amigos invisibles o simplemente para amigos, son perfectos. Me encanta coger la arena de playa (shhh, no se lo digáis a nadie, que sé que es ilegal), buscar piedras y conchas bonitas. Y una vela pequeña. Para rematarlo, añadirle mi toque personal: un bonsai hecho con alambre y pintado con pintauñas. Puede que a los zenistas les parezca sacrilegio, pero a mi me encanta. Soy muy buena haciéndolos y el no saber “fabricar” un rastrillo me frustraba. Tan cerca de la perfección… Cómo alternativa, usaba mi creatividad y en vez de un rastrillo, decoraba 2 palillos chinos y servían como apaño. En el último hice, como tenía que ser perfecto, acabé comprando un minjardín zen tan sólo para tener un rastrillo de verdad.

Pero todo eso es historia. En el mercadillo, había una parada “profesional” de complementos para el Belén. Había de todo: elementos básicos, fuentes, familias de animales, puentes, vegetación y herramientas, entre ellas, rastrillos.

He comprado 3 =)

Parece una tontería, pero tengo un alivio y una felicidad de esa que provocan las cosas pequeñitas…

Así que ya sabéis, tengo rastrillos y sé hacer jardines Zen. Guardad esta información en vuestra mente, algún día puede que os sea muy útil.

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