Archivos diarios: 13 septiembre, 2010

Fiesta de despedida

El fin de semana del 24 al 26 es el último que paso en Belgrado.

Había encontrado un vuelo a Londres desde Belgrado por 50€ sin tener que pedir horas libres y amortizando al máximo todo el finde.

Era un pecado no comprarlo.

Pues pequé.

Hasta yo, que no me gusta salir de fiesta sé que el último fin de semana es el de despedida y hay que quedarse.

Ahora me arrepiento de no tener otro plan alternativo.

La conversación fue algo así como:

– ¿Ya te han comentado lo de la despedida?
– No
– Hemos estado hablando con fulanito (dueño del bar donde se suele ir)  aún no lo hemos concretado, pero nos saldría a unos 200€ si elegimos poner barra libre de 9 a 12.

Me quedé de piedra, pero logré preguntar:

– ¿Y entre cuantos vamos a pagar esos 200 euros?
– Entre nosotros 4 (incluyendo a mi)

Hay veces que soy demasiado ingenia. Pero la idea no me ha hecho ni pizca de gracia. Supongo porque esta ya es la 3ª vez en un mes que me toca poner “mi parte” de algo de lo que no se me ha preguntado si quiero participar:

1 )Regalo para el cumple del “Gorra”

Sé que comentaron que podrían comprar, pero como lo hicieron con Facebook y yo no lo uso, sólo me avisaron para pagar.

El hombre del cumpleaños lo cierto es que pagó el solito los 200€ y hubo barra libre. Como yo no había sido invitada formalmente, me tomé sólo una copa (pagada por él) y me sentí un poco intrusa.

Por supuesto, aún no sabía que tendría que pagar mi parte del regalo.

– Salimos a tanto para el regalo del “Gorra”
– Ok –  dije resignada, era una cantidad ridícula- pero por cierto…¿qué le hemos comprado?
– Vino de Chile
– Ah, bueno saberlo.

2) Despedida de otro chico

Otra vez a pagar cantidad ridícula.

Lo mejor de todo, no fui a la despedida.

 y 3) los 50€ de mi propia despedida.

Lo pienso y me sigue pareciendo una pasta. Luego pienso que si invitara a la “gente de la que me apetece despedirme” supongo que haría una cena en casa y entre la comida y la bebida, al final me gastaría más, pero esos planes no entran en el estilo belgradense.

Pero disfrutaría más, mejores sensaciones a recordar.

Cuando manifesté que me sorprendía que una despedida consistiera en pagarla a la gente la barra libre en el bar donde van TODAS las veces que salen y no tienen problemas dichas veces en pagarse su propia consumición…me dijeron:

– Ya, pero encima que vienen…¿Como no les vas a pagar algo?

¿Perdona? El 90% de la gente que va a ir a no me conoce. Hay gente que conocí al principio y cuando la he vuelto a ver, se han vuelto a presentar. Ya no se acordaban de mi.

Yo, si voy a una despedida, es porque quiero, me patece y la persona me conoce. Y no me importa si me paga o no las copas.

No sé, supongo que son obligaciones sociales que al final acabas aceptando. Es lo que tiene vivir en sociedad.

Pero yo me he aislado demasiado de ella. Llegué aquí, me gustaron mis compis de curro e hice vida, viajes y cafés con ellos. Y me gustó. Para mi era suficiente. No necesitaba salir de fiesta, al grupo que pertenece el resto de gente.

Como le pasa uno de mis lectores, cuado estoy con ellos, me siento más sola que quedándome en casa, no me integro y me frustra.

Como ya dije una vez: todo el mundo tiene taras y yo me llevé las mías y las del de delante, que no las quería =P

En fin, que me lo he pasado muy bien este año con la gente que congeniado y por eso, pagaré mi parte de los 200€, porque la opción de no ir a mi propia despedida me parece muy jarcor incluso para mi.

En mi defensa, concluyo recordando las despedidas en Dublín: el anfitrión pone la casa y la nevera y cada uno se lleva su propia bebida. He dicho.

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